Además de compartir la carrera de Administración de empresas en la Universidad ORT, y de ser novios, Luis Pedro Sierra (23) y Josefina Cáceres (23), son socios de un emprendimiento propio: Brapp Alpargatas .
La idea surgió en un viaje que realizó la pareja a mediados de 2013. Fue en ese momento que vieron la posibilidad de añadir diseños creativos a un tradicional calzado utilizado por los uruguayos como son las alpargatas.
Inspirados en productos similares que se comercializan en otras partes del mundo, comenzaron a investigar y buscar algún diferencial, explicó la emprendedora.
Los socios tuvieron en cuenta, a la hora de producir, lo que habían escuchado de allegados y usuarios frecuentes del calzado: el yute, que una vez que se moja queda duro y que los pies transpiraban. Entonces se propusieron buscar una solución a esos problemas.
Incluyeron en el producto materiales de calidad tales como plantillas de cuero, forro y exterior textil y fondo de microporosa, un tipo de goma.
“Como resultado final obtuvimos un calzado que reúne costumbres uruguayas con comodidad y estilo”, agregó Cáceres.
Brapp Alpargatas es un producto que se fabrica íntegramente en Uruguay. Los socios buscaron para la confección una empresa que pudiera hacer el producto íntegramente a mano y que apoyara a la industria y mano de obra nacional. Por ese motivo las alpargatas se producen en la fábrica de Gallarate, una empresa que desde 1886 realiza calzado a mano y en la cual Cáceres trabajaba como administrativa.
“Con excepción de la costura de la capellada, que se realiza a máquina, el resto del proceso productivo está a cargo de artesanos destacados del rubro”, afirmó la emprendedora. La materia prima para la confección de las alpargatas es comprada por ellos mismos en plaza uruguaya.
El diseño de BRAPP es realizado por ambos socios de la marca. Se basan en tendencias y gustos personales para innovar en un producto que no es nuevo. Aproximadamente existen diez modelos de alpargatas de dama y ocho modelos para caballeros. Los talles para mujeres van desde el 35 al 40, mientras que los de hombres van desde 39 al 45. Se pretende incorporar en el futuro una línea destinada a niños.
Brapp se comenzó vendiendo a través de las redes sociales (se los puede encontrar en Facebook y Twitter por “Brapp Alpargatas”). Actualmente se comercializa en Montevideo en los locales de Gallarate y en centros comerciales de diferentes empresas en diversos departamentos del país.
Cáceres afirmó que para ser un emprendimiento que recién comienza, la venta ha sido buena, pero que aún enfrenta el problema de la aceptación de la gente. “Al ser una marca nueva es difícil que conozcan y prueben los beneficios de nuestros productos y esto deriva en un precio superior al de otras alpargatas del mercado. Por lo general, los uruguayos compramos cosas baratas y de menor calidad”, señaló
Otra de las dificultades que tuvieron que atravesar fue la escasez de telas en el mercado. Este fue un aspecto que en un principio desanimó a los socios, pero que supieron sortear para mejorar, de manera que el problema que se dio en un comienzo, se convirtió en el motor de la inspiración de los diferentes modelos de alpargatas.