El rugby panamericano, y en particular Uruguay, confirmaron ayer una noticia histórica, que puede significar una transformación sin precedentes, y de la cual aún no pueden captarse todas sus consecuencias: ayer en Miami acordaron la creación de un Seis Naciones Americano, que se disputaría desde 2016 y al menos durante los próximos cinco años, entre Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Canadá, Chile y Brasil.
Para Los Teros la noticia calza en un momento perfecto: tras la entrada al Mundial, a Uruguay se le plantea la necesidad de buscar más competencias, con el objetivo de afianzar su lugar entre los mejores 20 del mundo. La World Rugby lo considerará durante los próximos cuatro años un “Tier 2”, parte del segundo escalón mundial, y le brindará recursos acorde a ello, al nivel de Japón, EEUU o Canadá, por ejemplo. Pero deberá ratificarlo en la cancha, y por eso la competencia es indispensable. La posibilidad de un torneo fuerte en lo rugbístico y muy redituable en lo económico (la URU sería socio en el negocio televisivo) es el mejor escenario que se podría configurar para Uruguay.
Además de lo económico, también quedan ajustar algunos detalles en lo deportivo. El torneo se jugará a usanza del Seis Naciones Europeo: cinco fechas todos contra todos a una rueda, con localías invertidas según el año. Si bien no está mencionado en el comunicado, hay una gran posibilidad que se dispute entre febrero y marzo. El mayor inconveniente es que Argentina no contaría con su mejor equipo, ya que a partir de 2016 disputará en esas fechas el Super Rugby. De todos modos los albicelestes tienen poderío suficiente para competir en el torneo con su equipo B, y aún ser candidato, e incluso con más paridad que el resto que si pusieran su equipo A. Pero además, jugar en esas fechas favorecería que el resto sí cuente con sus primeros equipos, ya que los clubes europeos están obligados a ceder a las jugadores a sus países al ser fechas internacionales producto de la disputa del Seis Naciones del viejo continente.
“Estamos muy contentos con los avances en las reuniones de hoy. El objeto de este torneo está alineado con nuestros planes como Unión y estamos seguros que será un gran motivo de desarrollo para el Rugby en América”, dijo ayer el presidente de la URU Sebastián Piñeyrúa, consciente de que se está en los albores de un salto sin retorno al desarrollo. Este es un momento histórico para el rugby en América. Creemos que el Campeonato Americano será un éxito total para el desarrollo del rugby en la Región”.
Agustín Pichot
Dirigente argentino