11 de abril de 2011 19:01 hs

Todo el mundo se preguntaba cómo la número 81 había podido derrotar a la rusa nada menos que por 6-1, 6-2. En teoría parecía imposible, pero la pequeña de las hermanas Williams, de 25 años, le dio una paliza en toda regla a la rusa, superada por su potencia, en apenas una hora y 3 minutos.

Serena se puso rápidamente por delante en ambos sets (5-0 et 4-0), apoyándose en un primer servicio extraordinario, tanto en velocidad (alcanzando los 199 km/h) como en efectividad (67%).

Ante el tornado Serena, Sharapova no tuvo nada que hacer, aplastada por la presión en sus propios servicios. Pero tampoco lo hizo mal, simplemente no pudo jugar: Serena dictó el encuentro desde el primero hasta el último punto, evitando al máximo los peloteos largos.

Más noticias

Pero esa supremacía empezó a declinar en 2003, cuando las dos pasaron de las páginas deportivas a las de sociedad y gente. Las lesiones, en la rodilla para Serena y un poco de todo en el caso de Venus, las mantuvieron bastante apartadas de las pistas.

"Ante todo, quiero dedicar esta victoria a mi desparecida hermana, Yetunde. La quiero tanto. Voy a intentar no llorar pero hace un par de días me prometí que, si ganaba, la victoria sería para ella. Así que gracias, 'Tunde'", dijo emocionada al recibir el trofeo.

Hasta no hace mucho, se las consideraba perdidas para el tenis. Venus seguía sufriendo lesión tras lesión y Serena sólo había disputado catorce torneos en dos años, llegando a caer hasta la 140ª posición mundial en julio de 2006.

Un regreso desde la nada bastante descorazonador para las actuales campeonas. "Espero que volvamos a vernos a menudo en el futuro y ganarle algunos partidos", decía Sharapova en la entrega de trofeos. "En cualquier caso, estoy orgullosa de haber jugado la final en mi primer torneo del año".

(AFP)

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos