1 – Desayuno saludable. Un buen desayuno no necesariamente tiene que ser una complicación. Alcanza con tomar alguna infusión (té, café, mate), un carbohidrato (una tostada, pan preferentemente con alguna semilla, galletas al agua) algún lácteo (leche, yogur, queso) y al menos una fruta. Esto hace que el cuerpo incorpore lo necesario para tener la energía suficiente para encarar la jornada laboral y todas las actividades que hay por delante.
2 – Mover el cuerpo. "No tengo tiempo para hacer ejercicio" es una de las excusas más comunes. Pero en general se trata de eso, de una excusa. No es necesario mucho tiempo ni dinero para moverse. Si bien lo ideal es una caminata diaria, o una rutina aeróbica –dependiendo de las posibilidades y el estado físico de cada uno- nada impide ejercitar los músculos sin salir de casa. Estirar el cuerpo al levantarse no lleva más de cinco minutos y es una buena forma de empezar el día. Si no hay tiempo para tomarse al menos media hora para caminar o correr hay otras opciones como una simple vuelta a la manzana en algún momento del día; si la distancia no es demasiado grande, ir al trabajo o centro de estudios caminando o en bicicleta en lugar de usar medios de transporte; subir y bajar alguna escalera en caso de no poder salir del trabajo y tener los horarios muy ajustados. Siempre hay opciones para mover los músculos y oxigenar el cuerpo. La energía la generamos nosotros mismos.
3 – Escuchar música. Al menos una canción que te guste, que te genere emociones o que te saque una sonrisa es una excelente forma de cambiar tu día. La música tiene poderes sobre nuestro cerebro y nuestro bienestar, y está considerada una de las cosas que causan más placer. Una canción y tu día seguro tendrá otro color.
4 – Alejarse por un rato de las pantallas. Es difícil evitarlas. Gran parte de nuestro día en general está vinculado a actividades que tienen que ver con el teléfono celular o la computadora. Cortar la adicción –que pocos reconocen- que causan en especial los celulares, por la gran cantidad de aplicaciones y funcionalidades que captan nuestra atención no es sencillo. Por eso una buena idea es autoimponerse una hora determinada para dejar descansar el teléfono y el cerebro y dejarlo alejado. Si hay una urgencia, seguramente habrá una llamada. No es necesario estar todo el tiempo pendiente. Otra buena idea es, por la noche, dejarlo fuera del dormitorio. Lejos de la mesa de luz no habrá luces tintineantes que llamen nuestra atención ni pequeños zumbidos que nos avisen que nos llegó un whatsapp de algún grupo que en general no tiene ninguna urgencia en ser leído.
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5 – No dar todas las batallas. Cada día solemos enfrentarnos a distintos problemas o pequeñas rencillas en los ámbitos en los que nos movemos. Incluso en nuestra propia casa. Pero no se puede dar lucha en todos los frentes, y a veces solemos estresarnos por cosas que parecen un mundo y en realidad no son tan importantes. Elegí las luchas, hay cosas que es necesario intentar que nos resbalen más.
6 – Descansar. Unas 8 horas de sueño ininterrumpido es la recomendación médica para que el cuerpo se recupere cada noche y esté listo para enfrentar un nuevo día cargado de responsabilidades. El buen descanso influye no solo en la energía sino en el estado de ánimo, el humor y la salud en general. En caso de no llegar a la cantidad de horas de corrido para que el cuerpo funcione de manera óptima, es importante buscar el momento de hacer una pequeña siesta, así sea de algunos minutos. Algunas personas solo necesitan parar diez o quince minutos y cerrar los ojos para poder seguir. Claro que esto no funciona para todos, así que es recomendable encontrar la manera que nuestro cuerpo nos pide y adecuar así nuestro descanso.
7 – Identificar lo que nos hace bien. ¿Es la música? ¿Es un libro? ¿Es una ducha caliente o un rato en la bañera? ¿Es un rato de silencio absoluto? ¿Es una serie de televisión? ¿Una charla con amigos? ¿Un rato de juegos con nuestros hijos? Como sea, es importante saber qué es eso que nos relaja, nos llena, e intentar hacerlo todo cuanto podamos. Nada mejor que hacer algo que nos gusta para que nuestro día haya valido la pena.