La novena "Marcha del silencio", en la que participaron más de 10.000 personas según los organizadores, reclamó este jueves "verdad y justicia" sobre las desapariciones durante la dictadura de Uruguay (1973-85) y cuestionó el "punto final" que el gobierno del presidente Jorge Batlle le puso al tema.
Cerca del punto final de concentración, por una red de altoparlantes se "pasó lista" de las personas desaparecidas en Uruguay, Argentina, Brasil, Paraguay y Chile y a cada nombre la multitud contestaba "presente".
La "Marcha del Silencio" se realiza cada 20 de mayo desde 1996, semanas después que la Suprema Corte confirmó el procesamiento por coautoría de un homicidio agravado, cometido en 1976 en Montevideo, del ex canciller (1972-76) Juan Carlos Blanco, único procesado por crímenes de la dictadura militar. Ningún uniformado, militar ni policía, fue juzgado por los secuestros y asesinatos cometidos durante la dictadura y admitidos como responsabilidad del Estado en el informe final del 10 de abril de 2003 de la Comisión para la Paz, porque fueron amnistiados genéricamente por una ley dictada en 1986 y refrendada en un plebiscito.
El diputado Felipe Michelini, hijo de Zelmar, dijo que "nosotros aspiramos a que a través de los mecanismos constitucionales se puedan establecer los autores materiales, los intelectuales y los cómplices" de los asesinatos.