El director del área farmacéutica de Cibeles, Gustavo Zerbino, habla con entusiasmo de la empresa familiar fundada en 1975. Nació como representante del laboratorio farmacéutico Merck, Sharp & Dohme, y hoy también produce sus propios productos en una planta de 14 mil metros cuadrados en la localidad canaria de Suárez. El año pasado tuvo una facturación de cerca de US$ 44 millones y exportó 32% de su producción. Zerbino alertó contra la pérdida de competitividad de la producción nacional: “Estamos en el horno; si no hacemos algo quedamos afuera”. La firma tiene tres grandes unidades de negocio: agro, farmacéutica y nutrición humana, y veterinaria. Los productos para el agro son su principal negocio, lo que responde al “crecimiento explosivo” del sector.
Sin miedo a equivocarse
Gustavo Zerbino, de Cibeles, habló de la empresa de 160 personas que dirige, cómo ve al sector, qué es el “liderazgo compartido”, y en qué se asemeja un equipo de rugby a un grupo de trabajadores