5 de enero de 2015 18:43 hs

El día después de enterarse que sería cardenal –el segundo en la historia de Uruguay–, monseñor Daniel Sturla amaneció en la parroquia “Mater Admirabilis” donde realiza una misión para difundir la fe católica entre los jóvenes que viven en una zona complicada.

El barrio donde está la iglesia revestida de ladrillos es Jardines del Hipódromo, pero la tarea de ir casa por casa que ayer realizó Sturla, fue en un asentamiento ubicado a pocas cuadras de ahí.

Se llama “Milagro de los Andes” y según supo El Observador de vecinos, la droga, en particular la pasta base, y los ajustes de cuenta, son un problema creciente.

Más noticias

El futuro cardenal conoce esa realidad y está convencido que la fe ayuda a enderezar el camino. Desde hace tiempo, Sturla mostró su preocupación por el estado de la educación y de eso habló el 30 de diciembre con el presidente electo Tabaré Vázquez.

“Es un drama del Uruguay que lo podemos atender y hay ejemplos de que trabajando bien se puede”, afirmó.

Hasta hoy, Sturla dormirá en esa parroquia, donde ayer un grupo de jóvenes, organizaron “un retiro popular”, que es una reunión con vecinos para “encontrarse con Jesús”, explicó Francisco, uno de los muchachos que ayer de tarde estaba cargando sillas.

Ni Francisco, ni el padre Gabriel, a cargo de la iglesia, salían del asombro de que Sturla –que estaba a pocos metros de ellos– será cardenal, elegido por el papa Francisco.

Hoy Sturla bautizará en esa iglesia a dos adultos.

En estas horas su teléfono no para de sonar.

No pudo responderle ni a sus sobrinos que los llamaron para tomarle el pelo, según contó a El Observador.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos