¿Cuál es su visión del momento actual de la empresa?
Hoy San Roque tiene 52 sucursales, un punto al que llegamos luego de un proceso de expansión muy fuerte en los últimos años. Actualmente está en un momento de estabilidad, saliendo de casi tres años complicados por la pandemia. Más allá de que el sector salud fue de los menos afectados, el caso de San Roque es particular, por la participación muy importante que tiene la venta en los shoppings y en la Avenida 18 de Julio. En ese sentido la pandemia nos impactó y se puede decir que ahora estamos terminando de salir de la pandemia. Más allá de eso, hoy estamos mejor parados para enfrentar los próximos años desde el punto de vista del crecimiento; además, siendo parte 100% del grupo GDN en el que apoyamos la estructura corporativa para seguir impulsando el crecimiento hacia adelante.
¿Cuáles son los principales desafíos a enfrentar a corto plazo?
Es un negocio que está en crecimiento pero que enfrenta una competitividad creciente, con la aparición de nuevos jugadores. En San Roque, más allá de la asociación con el rubro perfumería y cosmética, más de la mitad del negocio es todo lo que tiene que ver con medicamentos y otros rubros tradicionales de farmacia. Actualmente el sistema de salud uruguayo está en un proceso de digitalización de la receta médica y eso, de concretarse puede implicar un avance muy importante para las farmacias (Ver recuadro). En cuanto al resto del negocio el desafío de San Roque es capitalizar el posicionamiento que tenemos como líderes en el en el sector de lujo, que es un sector que viene creciendo mucho a nivel mundial.
La empresa pasó a ser hace unos años parte de un conglomerado junto con otras empresas locales del rubro supermercados y moda (GDN). ¿Cómo es el relacionamiento entre las empresas del grupo?
GDN tiene operaciones en Argentina, Ecuador y Uruguay. En Uruguay, además de San Roque, es propietario de Tata, Bas, Frontoy, entre otros. Más allá de que San Roque es una sociedad anónima independiente hay una relación muy fuerte con el resto de las unidades de negocio en Uruguay y también con el resto del grupo a nivel internacional. San Roque es una empresa que tiene 95 años, Tata tiene más de 60 años también entonces son empresas que tienen su propia cultura. En Argentina hace poco se sumó la operativa de Walmart (ChangoMás) que tiene también una cultura muy fuerte. El desafío que enfrentamos en los próximos años es el de caminar enmarcados en una misma cultura todos juntos. Compartimos formas de trabajo e información, y también las experiencias positivas; las que tratamos de replicar o de corregir entre las distintas unidades de negocios. Cuando el grupo compró la operación de Walmart en Argentina, había 36 farmacias dentro de los supermercados, y ahí se hizo un trabajo en conjunto con el equipo de San Roque para llevar adelante algunos aprendizajes que nosotros teníamos para aportar al negocio de farmacias de Argentina (Más Farma).
¿Qué opina de la situación del rubro farmacias en la actualidad, en donde se observa un mercado cada vez más captado por las grandes cadenas?
Hoy, en números grandes de más de 900 farmacias que existen en Uruguay, poco menos de 200 son de grandes cadenas. Hay una concentración importante, pero la gran mayoría siguen siendo las farmacias chicas, que no todas son chicas. Algunas tienen volúmenes de facturación muy importantes. Es un proceso, en cierta manera, natural que se repite en varios mercados, más allá del farmacéutico. Las cadenas logran otro volumen de negocio, eficiencias de escala y crecimiento. Por otro lado, las farmacias más chicas también tienen sus virtudes. Hay muchos farmacéuticos con mucha experiencia que han logrado mantener sus negocios dando servicios de muy buena calidad.
¿Cuáles son los planes a futuro en cuanto a crecimiento para San Roque?
A pesar de que prácticamente duplicamos la cantidad de sucursales, apostamos a seguir sumando para seguir creciendo. El 70% de los clientes del rubro eligen dónde comprar por la cercanía. Más allá de que con los canales on-line podemos acortar esta distancia, el negocio exige que el proceso de expansión continúe. Hoy tenemos 52 sucursales y vemos que podríamos llegar hasta 70 sucursales en los próximos años, apostando a estar presentes en todos los departamentos. La marca San Roque es muy potente, y la fidelidad de los clientes es muy fuerte, queremos apoyarnos en ella para solucionar cada vez más necesidades.
El canal digital es cada vez más importante, ¿cuánto representa hoy en día para San Roque?
Durante la pandemia, al no tener disponibles las sucursales de los shoppings y 18 de julio, tuvimos un incremento muy importante del canal web y la venta telefónica. Al no estar presentes en todos los barrios de Montevideo, fue un instrumento para lograr mantener la cercanía y el contacto con el cliente. A pesar de que en el canal web, el peso de la venta de medicamentos es menor que en el canal físico, todos los rubros vienen creciendo a muy buen ritmo por este medio.
¿Cómo enfrentan los cambios de preferencia en los consumidores tanto a nivel de tendencias como en las formas de comprar?
San Roque siempre se destacó por el asesoramiento especializado que damos a nuestros clientes. Hoy los consumidores suelen estar mucho más informados que en el pasado y eso es un desafío enorme. Nuestra apuesta es a tener una fuerza de ventas sumamente capacitada, que ofrezca ese plus a los clientes que nos visitan. También es común que los clientes busquen asesoramiento en el punto de venta y luego culminen el proceso de venta en otro canal. Lo importante es darle seguimiento al circuito que hace ese cliente para terminar de cerrar la venta ya sea en ese canal o en otro. En cuanto a las tendencias, la construcción de relaciones fuertes y duraderas con los proveedores es fundamental. San Roque trabaja con los principales proveedores del rubro de manera muy cercana. Y en el ida y vuelta estamos al tanto de las tendencias mundiales y sugerimos incorporaciones de marcas o de líneas de producto que están funcionando a nivel mundial. A veces son los mismos clientes los que nos piden incorporar marcas que no están en plaza y ven en San Roque.
La sostenibilidad es un concepto cada vez más importante dentro de las empresas, que abarca año a año más dimensiones: ambiental, social ¿Cómo está parado San Roque en ese aspecto?
Lo que más nos desvela en este sentido son los temas de género, ya que el 80% de las colaboradoras de San Roque son mujeres. Nos certificamos con el sello Brava el año pasado, y apostamos a evitar todo tipo de situaciones de discriminación y violencia. Sabemos que es un tema que afecta a muchas de nuestras colaboradoras.
Recientemente fueron distinguidos por el ranking GPTW, eso denota un objetivo claro de la empresa en la forma de relacionarse con sus empleados.
San Roque fue desde 1928 una empresa familiar. Hoy cambió la familia pero el espíritu y la cercanía se sigue destacando en la forma de relacionarse de la empresa con los colaboradores y también del equipo gerencial con el resto de las áreas. Eso se nota también en que hay gente de muchísimos años en San Roque que de alguna manera recoge la cultura de siempre y la transmite hacia arriba y los costados. Es una empresa muy cercana que creció durante mucho tiempo como empresa chica, hoy es una empresa de porte importante pero se sigue manteniendo esa cercanía entre todos. Somos en el entorno de 420 personas; no te digo que nos conozcamos entre todos pero sí hay mucha cercanía y buen clima. En ese sentido, somos una gran familia.
Expectativa por el proyecto de receta médica digital
El proyecto de Receta Digital Nacional apunta a que cuando un paciente concurre a su médico y se le recomienda un medicamento, la receta digital quede en poder del paciente y éste pueda acceder a la misma de forma electrónica. De esta manera, podrá optar entre obtenerlo a través de su prestador o en cualquiera de las farmacias del país que estén conectadas. Este sistema implica un avance muy importante y tiene muchas ventajas para el paciente y para el sistema de salud en forma integral. Le da libertad al paciente para elegir y aporta trazabilidad y seguimiento al sistema, ya que se puede medir el nivel de dispensación en relación a las recetas emitidas.
Inés Guimaraens