20 de marzo de 2015 19:33 hs

A partir del próximo lunes, ingresarán al seguro de paro los 700 trabajadores que la constructora brasileña OAS había contratado para realizar la obra civil de la planta regasificadora. En una mesa de negociación en el Ministerio de Trabajo, la firma GNLS (el consorcio integrado por GDF Suez y Marubeni) para la operación del proyecto, informó ayer que se había culminado formalmente la negociación para la salida de OAS de la obra. El desenlace era un secreto a voces. La semana pasada el Sindicato Único de la Construcción (Sunca) ya manejaba la información de que OAS se retiraba, por la comunicación que la empresa le había transmitido a parte de sus operarios.

“La negociación no terminó. La próxima semana seguiremos discutiendo el futuro de la obra y la manera de garantizar los puestos de trabajo”, dijo ayer a El Observador el dirigente del Sunca Richard Ferreira.

La obra hace casi un mes que está paralizada por completo. El Sunca tomó esta determinación cuando OAS anunció que pretendía enviar a 150 obreros al seguro de paro.

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El próximo miércoles habrá una nueva instancia de negociación en la cual se prevé que GNLS anuncie qué constructora se hará cargo del proyecto y cómo piensa abordar la reivindicación del Sunca para que se conserven los 700 empleos en la obra. El Sunca no tiene previsto tomar medidas de lucha adicionales hasta tanto no se desarrolle esta instancia, aseguró Ferreira.

Razones e impacto

Si bien está envuelta en una grave crisis financiera como consecuencia del escándalo con Petrobras (ver aparte), la desvinculación de OAS de la obra civil de la regasificadora obedece a razones técnicas. GNLS y Gas Sayago habían realizado varias objeciones a cómo la empresa estaba desarrollando la obra civil en la bahía de Montevideo. Una fuente privada había informado a El Observador que si bien OAS es una reconocida firma constructora a nivel mundial, no había realizado bajo su responsabilidad ninguna obra en mar. La obra de la planta regasificadora es básicamente marítima, ya que implica la construcción de un muelle para el amarre del barco regasificador y el atraque de los metaneros que transportan gas. El contrato de lo obra entre GNLS y OAS era de US$ 500 millones.

Lo concreto es que el rezago en la ejecución de esa obra obligó a Gas Sayago a descarta el uso de un barco “muleto” que tenía previsto incorporar en julio de este año hasta diciembre de 2016, fecha que tiene por contrato GNLS para entregar la obra definitiva a Gas Sayago. Así, los planes del Ejecutivo para extender el uso del gas natural para las industrias, hogares y el transporte se verá postergado en un año y medio. También UTE puede sufrir un sobrecosto energético si se viera obligado a utilizar sus centrales a ciclo combinado de Punta del Tigre en forma intensiva, porque debería apelar el gasoil en lugar del gas natural que podría proveerle la regasificadora.

En tanto, si bien GNSL aseguró que mantiene sin cambios la fecha prevista para la entrega de la planta en noviembre de 2016, en el gobierno se sigue con atención el futuro del proyecto. “La entrega de la obra en fecha es viable, si surge una solución rápida y se realiza un trabajo más efectivo que el realizado hasta el momento”, había declaro un jerarca del Ejecutivo a El Observador. Por cada día de rezago, GNLS se expone a una multa de US$ 500 mil.

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