El candidato del Partido Colorado, Ernesto Talvi, observó con "atención" el debate en su casa en Carrasco junto a su familia.
Este miércoles, tras reunirse con el arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, consideró que faltó un "mapa del futuro" en las exposiciones de Daniel Martínez y Luis Lacalle Pou.
Talvi, que desde que se enteró del debate reclamó su lugar en el encuentro, dijo que no encontró la "sociedad" que quiere construir. "Una sociedad no se construye con una sumatoria de pequeñas decisiones desarticuladas, esto funciona como una orquesta, no es el violinista que toca bien por su lado y el trompetista y el que toca el bombo. Se necesita una partitura, algo que interpretar, y se necesita un director de orquesta para que eso suene armónicamente", señaló.
El economista consideró que los colorados saben a dónde quieren llegar y que todas las piezas del programa de gobierno están "articuladas".
Leonardo Carreño
"Hubo propuestas, pero faltó esa idea de en qué queremos vivir. No se trata de sumar educación, seguridad y trabajo, articular las cosas de manera tal de forma que el sistema funcione".
Talvi volvió a expresar su disposición de debatir con "cualquiera" de los candidatos y dijo que un encuentro con Lacalle Pou permitiría ver dónde están las coincidencias, los matices y permitiría a la población comparar "programas, proyectos, propuestas, elencos y formas de liderazgo" para decidir quién lidera la coalición, si el proyecto "herrerista o el batllista".
El candidato colorado también se refirió al formato en que se desarrolló del debate y dijo que fue un poco "acartonado" aunque similar al que mantuvo con Óscar Andrade. "Fue en ese formato y tuvo cierta agilidad, pero si nos invitan nos sentamos en una mesa de boliche igual", sentenció.
El FA ha tenido incapacidad de gestionar los recursos
Talvi también se refirió al anuncio de Daniel Martínez de designar a Gustavo Leal al frente del Ministerio del Interior en caso de llegar al gobierno.
Dijo que tenía "derecho" a anunciar su gabinete y que el sociólogo tenía "capacidad técnica de sobra" pero formaba parte de una fuerza política que tiene como "marca de fábrica" la "incapacidad más absoluta de gestionar los recursos de los contribuyentes".