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Tinelli cerró su peor año en medio de escándalos y una guerra millonaria

Pese al buen rating, las consecuencias de aliarse con el kirchnerismo marcaron el 2017 de Showmatch, que terminó este lunes

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19 de diciembre de 2017 a las 08:50

La votación que podía darle el cargo de presidente de la Asociación del Fútbol Argentino a Marcelo Tinelli en diciembre de 2015 y que terminó empatada 38 a 38, aunque solo votaban 75 personas, era hasta ahora el peor momento en la vida del conductor de televisión. Pero este año fue mucho peor. En su gran creación, Showmatch, este año explotó la bomba. Y no solo la Bomba Tucumana, que participó como concursante, sino que el explosivo programado con cuenta regresiva empezó a hacer tic tac cada vez con mayor velocidad. El circo máximo de la televisión argentina terminó este lunes en medio de un escándalo empresarial con ribetes políticos que deja al ciclo ante un futuro incierto.

En la noche del lunes se emitió el último programa en vivo del año (el martes habrá un especial grabado con lo mejor de la temporada). Fue la final del certamen Bailando por un sueño que enfrentó a Federico Bal y Laura Fernández contra Florencia Vigna y Gonzalo Gerber en la que estos últimos resultaron vencedores. Un envoltorio colorido en medio de un escándalo interno mayúsculo que tuvo en jaque la salida al aire del programa en varias oportunidades y que pone un signo de interrogación al Showmatch 2018.

El circo máximo de la televisión argentina termina este lunes en medio de un escándalo empresarial con ribetes políticos que deja al ciclo ante un futuro incierto.

Cuando en 2013 Tinelli quedó fuera del aire durante todo el año como castigo impuesto por Canal 13 por haber negociado con Telefé un posible pase, mantuvo funcionando la estructura de su productora, Ideas del Sur, casi un canal de televisión completo por esos días. Eso lo llevó a la asfixia económica, y en setiembre de ese año decidió vender el 51% de su compañía al empresario kirchnerista Cristóbal López, cabeza del Grupo Indalo y dueño además de medios como el canal de noticias C5N y de una petrolera, entre otras firmas.

El conductor más famoso del Río de la Plata se quedó entonces con el 19% de las acciones (el 30% restante, que pertenecían al Grupo Clarín, fue comprado dos meses después por Indalo) y perdió el control de la empresa. Pero ahora, ese pacto con un férreo aliado del gobierno de Cristina Fernández lo está pagando caro.

Showmatch siguió siendo el ciclo más visto en Argentina, y uno de los más sintonizados en Uruguay, según datos de rating de la consultora Kantar Ibope. Pero a pesar del éxito comercial que tiene, existe un atraso en los pagos a empleados y proveedores, e incluso de una millonaria deuda que Tinelli quiere cobrar.

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En abril de 2016, Tinelli vendió las acciones que le quedaban (19%) a López, quien ya contaba con el 81% restante. El zar televisivo pasó a ser ahí un mero empleado, y el poder de decisión sobre la productora que había creado y que tantas satisfacciones le había dado pasó a ser nulo.

En abril de 2016, Tinelli vendió las acciones que le quedaban de Ideas del Sur y pasó a ser un mero empleado de la productora.

Bailando con la más fea

Con la llegada de Mauricio Macri al gobierno a fines de 2015, los medios de Cristóbal López dejaron de tener las millonarias sumas de publicidad oficial que le daba la administración de Cristina Fernández para tener medios de comunicación aliados. Eso comenzó a complicar su situación. Pero lo peor vino después.

Una denuncia de la AFIP (el equivalente argentino de la DGI) contra el Grupo Indalo en marzo de 2016 agravó el problema. La demanda judicial está vinculada con una deuda de $ 8.000 millones argentinos (US$ 456 millones) que Indalo retuvo durante el período kirchnerista por un impuesto a la transferencia de los combustibles de la empresa Oil, también propiedad del grupo, según Infobae. El gobierno kirchnerista hizo la vista gorda, pero la nueva administración fiscalizó al conglomerado empresarial y lo demandó, por lo que sus bienes quedaron embargados.

Y a partir de ahí, este 2017 trajo más malas noticias. Primero mudaron a Tinelli del edificio de Ideas del Sur –donde había construido su imperio con estudios de televisión y sus oficinas–, y el programa dejó de salir desde el set que lo tuvo al aire desde 2005.

A lo largo del año, el Grupo Indalo se desplomó. La empresa advirtió a Tinelli que el presupuesto que dispondría Showmatch esta temporada sería menor que en años anteriores, lo que impedía lujos como contratar a estrellas internacionales. Y más recientemente, en noviembre, la productora debió suspender el acquadance, una de las disciplinas habituales del Bailando, por falta de recursos.
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Con eso, las deudas se apilaron: Indalo le debe millones a Tinelli, a los proveedores de insumos técnicos, y a los empleados, quienes hartos de cobrar con atraso y con pagos incompletos amagaron durante la semana pasada con hacer un paro que impidiera la salida al aire de Showmatch.

Lolo Rossi y Hugo Ávila son los jefes de coaches del certamen de danza, y a ellos se les prohibió la entrada en el estudio de Ideas del Sur luego de que enviaran una carta documento reclamando sus salarios, publicó el diario La Nación. Incluso la jurado Carolina "Pampita" Ardohain reclamó públicamente por el dinero que no han pagado.

Con las deudas y el embargo en el medio, López decidió vender semanas atrás el Grupo Indalo a OP Investments. El anuncio escandalizó a Tinelli, quien publicó en su cuenta de Twitter que se trata de un grupo de inversores prácticamente desconocido. Los nuevos accionistas, aún no reconocidos legalmente porque la Justicia sostiene que al estar embargadas no se pueden vender esas empresas, amenzaron con no pagar lo adeudado. Tinelli rescindió entonces su contrato con Indalo, pero aún reclama US$ 20 millones –suma del paquete accionario cedido y un atraso en el pago de su sueldo de nueve meses–.
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El show, ¿continuará?

Tinelli tiene ahora que salir a pelear por el nombre de su programa, que está en manos de Ideas del Sur, comentó el periodista Carlos Monti, integrante del programa argentino Pamela a la tarde. La alternativa es que si el show vuelve a la pantalla en 2018, lleve otro nombre. Pero además, el viernes el grupo OP Investments llevó a las empresas –incluida Ideas del Sur– a concurso de acreedores, y los próximos meses son una incógnita.

El empresario kirchnerista Cristóbal López decidió vender semanas atrás el Grupo Indalo a OP Investments, pero la operación fue frenada por la Justicia, que entiende que como las empresas están embargadas no pueden ser transferidas.

El futuro de Showmatch es complejo. Este lunes termina su ciclo más agitado, pero en 2018 puede volver de la mano de una nueva productora, bajo la égida de la empresa Mandarina o bajo un régimen de contrato como empleado con un canal (que puede ser Canal 13, donde se emite ahora o Telefé, donde Tinelli comenzó su carrera en pantalla), según publicó el diario Clarín.

Showmatch terminó su versión 2017, que más que por los chismes o sus curiosos personajes será recordado por su crisis interna.

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