Pese a que el presidente José Mujica lo proclamó como año bisagra para el giro de su administración hacia la concreción de proyectos pendientes, 2012 pasó con poco para mostrar por culpa de la oposición de sindicatos públicos, la escasa eficacia de autoridades en áreas claves y el empecinamiento oficial en un desmedido gasto público, que no guarda relación con la realidad y las perspectivas de la economía. Para tratar de enmendar el atraso, el gobierno fijó prioridades para 2013 en reuniones del presidente primero con sus ministros y luego con la bancada de legisladores del Frente Amplio.
Trabas y vaguedades en los proyectos
El 2012 iba a ser el año para concretar proyectos pendientes, pero quedó en poco gracias a la oposición de los sindicatos públicos, la escasa eficacia de autoridades en áreas claves y el desmedido gasto público