El robo de armas de guerra dentro de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) sacudió la interna. El comandante en jefe de la FAU, Enrique Bonelli, dijo que fue "un acto de traición" y aseguró que "militares" participaron del mismo.
"Utilizaron el sistema y nuestra confianza para traicionarnos y robar a la fuerza", sentenció.
Las presunciones que manejó Bonelli se vuelcan hacia una "organización" porque necesariamente más de una persona participó del robo. Sin embargo descartó cualquier temor porque las armas hayan sido sustraídas con el fin de "desestabilizar" el sistema.
Bonelli indicó que se comunicó con la ministra de Defensa, Azucena Berrutti, a quien informó del proceso y ratificó que seguirá al frente de la FAU. "Las adversidades hay que enfrentarlas" dijo.
A pesar de ello Bonelli agregó que si bien no se sabe si fueron reducidas para ser extraídas del predio, ello podría factiblemente suceder. "El personal está adiestrado para hacerlo" indicó.
Extraoficialmente se maneja la posibilidad del móvil económico. Las armas, adquiridas hace unos 30 años, tendrían un valor aproximado en el mercado negro entre los US$ 1500 y los US$ 3.000.
Bonelli indicó que todo el perímetro interno y externo de la base aérea cuenta con sistema de cámaras y estrictos controles y eso conduce a determinar que más de una persona debió participar en el robo.
(Observa)