No duró ni 24 horas: si el martes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se había mostrado "presidencial" y recogido elogios tras anunciar su estrategia sobre Afganistán, el miércoles volvió a ser el de siempre, y apostó a profundizar su estrategia de división y ataque a adversarios.
Trump vuelve a ser el de siempre y corta puentes con aliados
Presidente atacó a los medios, a demócratas y a republicanos