En medio de la campaña electoral y en la quinta medida de este calibre que toman desde que Cristina Fernández se encuentra en el poder, los sindicatos de transporte opositores paralizaron ayer las actividades en Buenos Aires y en gran parte del país: no hubo trenes, metro, ómnibus, aviones ni barcos. Reclaman aumentos por encima del 27% que fijó como techo el gobierno kirchnerista, que calificó el objetivo del paro de "político" y que busca generar "zozobra" y "confusión".
Un amplio paro de transporte detuvo actividades en Argentina
Los sindicalistas reclaman subas salariales y la reducción del Impuesto a las Ganancias