La Cantera del Zorro huele a excremento y a quemado. Al fondo de la casa de Alejandra Rotela, presidenta de la comisión La Cantera del Zorro, al final del pasaje 1, hay una fuente de aguas servidas que chorrea litros de microbios por segundo y aromatiza el ambiente. “Y no te imaginás lo que es esto cuando hace la calor”, dice Alejandra, mientras observa cómo se desborda el vertedero, minuto a minuto, desde hace al menos un año.
Un barrio al fondo a la izquierda
El gobierno desembarcará en La Cantera del Zorro, donde campea “la indigencia en estado puro”