La foto falsa de Chávez siendo entubado que publicó El País de Madrid, tanto en su edición web como en papel, era ofrecida a otros medios por 30 mil euros.
"'Van a decir con razón que nos ensañamos con un moribundo. También Chávez tiene su dignidad'. Decisión por 5 a 0: pasamos. The end", sentenció Ramírez. "Toco madera pero en 33 años no nos han colado un confite así", agregó.
La TV venezolana ya la había mostrado
El lunes 21 el programa Dossier, conducido por el periodista y analista internacional Walter Martínez, había mostrado el video del cual se había extraido la imagen.
"Esta es una cochinada más que está siendo circulada en sus medios electrónicos el ex embajador panameño ante la OEA Cochez", dijo Martínez en el programa, que se transmite en el canal estatal de Venezuela VTV y Telesur, dos canales chavistas. "O, como nos gusta llamarlo a nosotros, 'cochon' (cerdo en francés)", espetó.
Además, Martínez llamó a Cochez un "coprófago, exembajador de Panamá en la OEA, que tomó 30 segundos del video original en un ángulo determinado y se lo repartió a todo el mundo en Washington"
Debenedetti sería el culpable
Según Clarín, la foto la suministró Tommaso Debenedetti, un italiano que se dedica a dar noticias falsas: a él se le adjudica haber inventado la muerte de Gabriel García Márquez en mayo de 2012. Debenedetti se hizo pasar en Twitter por Umberto Eco y difundió la "noticia", que fue levantada por varios medios de comunicación.
En una entrevista, publicada -irónicamente- en el diario El País en junio de 2012, Debenedetti se autoproclamaba "el campeón italiano de la mentira" y relataba las "entrevistas" que le había hecho a personalidades destacadas como Gore Vidal, Lech Walesa, el Dalai Lama, Noam Chomsky y Joseph Ratzinger, cuando aún no era el Papa Benedicto XVI.
"Mi idea era ser un periodista cultural serio y honrado, pero eso en Italia es imposible. (...) Todo cuela mientras sea favorable a la línea editorial, mientras el que habla sea uno de los nuestros. Yo, simplemente, me presté a ese juego para poder publicar y lo jugué hasta el final para denunciar ese estado de cosas", explicaba en esa entrevista.
La publicación se disculpó en una editorial por "el perjuicio causado" a sus lectores.
"El diario ha abierto una investigación para determinar las circunstancias de lo sucedido y los errores que se hayan podido cometer en la verificación de la fotografía", asegura el texto.