El adolescente murió al ser alcanzado por una bala en la favela Morro da Providencia, localizada en la zona portuaria, en el centro de Río de Janeiro.
Diez fusiles y una pistola fueron robadas el viernes de un cuartel del norte de la ciudad en una cinematográfica acción perpetrada por siete hombres que vestían uniformes de camuflaje.
El domingo el Ejército elevó a 1.200 el número de soldados emplazados en las favelas y anunció que 1.600 más están acuartelados para entrar en acción en cualquier momento.
Los militares han ocupado los lugares de acceso a las favelas para revisar a los moradores y vehículos que circulan por allí.
Una bomba de fabricación casera fue arrojada contra una patrulla de soldados la noche del domingo. El artefacto explotó lejos de su objetivo, sin ocasionar víctimas, pero los militares no pudieron detener a los agresores.
El ambiente en la favela es de alta tensión, coincidieron en informar varias cadenas de radio y televisión.
(EFE)