A principios de año, Marcel Burgos vendió la cuarta franquicia de Marcel Calzados, convirtiéndose en el primer movimiento del sector en 2021. Esto resulta un tanto llamativo, porque durante los meses de verano no suelen haber muchas operaciones. Pero este año parece ser que será muy particular para el negocio de las franquicias -al igual que lo fue la segunda mitad del 2020-.
En los primeros diez días de 2021 ya se otorgó el 11% de las franquicias de 2020. Y estos negocios generaron unos 80 puestos de trabajos directo y 150 indirectos. Los rubros de estos nuevos locales tienen que ver con moda -vestimenta en general- y gastronomía.
En el 2020, se vendieron más de 22 franquicias, pero hay que considerar que el salto se dio a partir de julio hasta fin de año. De cara al 2021 esperan seguir con este ritmo y obtener un crecimiento de alrededor 60%, dado que según las proyecciones que se han hecho mantendrán el ritmo del año pasado pero durante los 12 meses del año.
Marcel Burgos se desempeña como presidente de la Cámara Uruguaya de Franquicias, al tiempo que está al frente de la zapatería Marcel Calzados, un segmento donde las consecuencias del covid-19 aún persisten, provocando gran incertidumbre. Más allá de los inconvenientes, el año 2020 no fue del todo negativo para la empresa, porque pudieron paliar las pérdidas económicas una vez que reabrieron los locales comerciales.
El empresario está convencido de que el largo plazo será muy auspicioso para aquellos que decidan apostar por las franquicias.
¿Cómo están viendo este año desde la Cámara Uruguaya de Franquicias?
El formato de las franquicias va en contra de cómo viene la realidad del comercio en el momento. Se unió una necesidad de encontrar vínculo laboral, que no se encuentra en el mercado tradicional. Hubo mucha gente que encontró en las franquicias una forma de invertir ahorros o los egresos laborales, esto abrió el abanico de oportunidades para las empresas.
Pero este tipo de empresas también tuvieron que cambiar el modelo de inversión a un mecanismo más bajo, que no implique gastar tanto dinero para poder obtener una franquicia. Esto se hizo para poder entrar en el canon de esas personas que habían quedado desempleadas o querían capitalizar sus ahorros. Fue un muy buen año y este arranco espectacular también.
En enero del año pasado, había estado muy tranquilo hasta mitad de año, pero ahora el movimiento se comienza a ver desde los primeros meses del año.
¿Prevén una caída?
No, al contrario. Creo que con la llegada de la vacuna y en el entendido de que la pandemia tenga una fase final, va a haber un impulso más grande para buscar otros modelos de inversión y otros modelos de franquicias también.
Recientemente Marcel Calzados vendió la primera franquicia del año y en los diez primeros días de 2021 se alcanzó el 11% de 2020. ¿A qué atribuye esto?
Creo que hay más personas conociendo el sistema y que se animan a invertir en proyectos que tienen la capacidad de ser rentables. Esto se hace en dos procesos: se rentabiliza el dinero en el corto plazo, pero también tiene una perspectiva de futuro que es interesante. Hoy es mejor optar por franquicias, porque la oportunidad es mayor que el costo.
¿Cómo vivió en su negocio los meses más duros de pandemia desde el punto de vista de los negocios?
Cerramos el 18 de marzo todas las tiendas, fue la decisión más difícil que me tocó tomar en lo que va de mi vida porque sabía el costo pero no tenía idea de la fecha de retorno. Cuando retomamos, en mayo, pudimos ver el apoyo de los clientes sobre todo porque nunca perdimos contacto con ellos.
La gran ventaja que tiene la empresa, es tener una base de datos de más de 200 mil personas registradas, esto permite tener una comunicación continúa y le sacamos mucho provecho en el momento de estar cerrados.
¿Mandaron personas a seguro de paro?
Sí, a todos los trabajadores cuando cerramos todas las tiendas. Enseguida, cuando abrimos, retomamos a gran parte del equipo. Si bien hemos recurrido al seguro de paro parcial, la realidad es que hemos trabajado y buscado la manera de mantener a la mayor parte de los empleados.
¿Cuando reabrieron notaron una caída fuerte de las ventas?
Si se compara el 2020 con el 2019, obviamente los números son malos. Pero, al estar en medio de la pandemia y haber reestructurado el modelo comercial con menos puntos de ventas, las cifras no fueron tan negativas. Nos impactó sí, pero de forma bastante más leve de lo que esperábamos.
¿Cómo ve el rubro de la moda en Uruguay?
El segmento de la moda en general está entreverado porque tiene menos oportunidades de uso y también menor poder adquisitivo. Entonces, la necesidad varió al momento de comprar y eso repercutió en la demanda. Este año seguirá siendo complejo, pero estoy seguro que nos va a dar muchas oportunidades.