Opinión > Editorial

Un parche

Tiempo de lectura: -'

16 de septiembre de 2019 a las 05:00

La aprobación de un conjunto de medidas económicas, apenas unas ocho semanas antes de las elecciones nacionales, pueden ser simpáticas, pero son un parche sobre los problemas de fondo por los cuales el país, en términos generales, no es atractivo para atraer más inversión privada.

Si el gobernante Frente Amplio estuviera en el lado de la oposición, criticaría cualquier decisión de esa naturaleza, que, para bien o para mal, tendrá un impacto a partir del próximo año, con una nueva administración en puerta.  

Es cierto que el Poder Ejecutivo bajo el mando de Tabaré Vázquez es el gobierno legítimo hasta el 1° de marzo de 2020. Nadie discute eso. Pero cualquier gestión debe ponderar muy bien el sentido de la oportunidad.

En los cinco años de una administración hay un tiempo para hacer reformas o aprobar medidas de estímulo, y un tiempo para simplemente gestionar bien –que no es poca cosa- y levantar una parte de la cosecha.

El pasado lunes 9, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) presentó un paquete de 14 medidas que incluyen un alivio tributario a variados sectores de actividad y ofrece estímulos impositivos para nuevos emprendimientos, actividades de investigación y desarrollo y la instalación de parques industriales.

El objetivo de las autoridades es estimular la actividad en distintos rubros que contribuyan a dinamizar la economía. Además, hay un interés de aumentar los ingresos del Estado por una eventual mayor recaudación de impuestos, aunque habría que esperar el resultado final de una batería de exenciones o importantes bajas tributarias. 

Uruguay exhibe datos muy mediocres en las cuentas públicas –un déficit fiscal cercano a 5% del PIB-, un claro enlentecimiento de la economía y un pobre mercado de trabajo en términos de empleo y desempleo. 

El equipo económico que lidera Danilo Astori intenta dar una respuesta a una realidad que desalienta a cualquiera, pero nos parece una acción a destiempo.

“Al aumento de los ingresos solo se apuesta aumentando la actividad. Y la actividad solo aumenta si se invierte. Y la inversión requiere estímulos. Ese es el encadenamiento en materia de política económica que hemos venido siguiendo en todos estos años”, dijo Astori en la conferencia de prensa para explicar las 14 medidas.

Una lástima que no hubiese sido una reflexión para liderar tiempo atrás las reformas en serio para enfrentar un mediocre nivel de actividad, un motor que se enciende con más inversión privada. Ese es el mejor “estímulo” para atraer capitales que si no llegan es porque el país carece de un ambiente competitivo, tiene un alto nivel de déficit fiscal, leyes laborales inadecuadas y falta de formación de los recursos humanos, todos lastres que heredará el próximo gobierno. 

La millonaria inversión de una fábrica de celulosa de UPM no desmiente nuestro punto de vista. La compañía finlandesa se instala en Uruguay, en parte, por los enormes beneficios fiscales que concedió el gobierno de Vázquez. 

En todo caso es una prueba más de que estamos necesitando una política tributaria que sea atractiva para cualquier inversión de calidad. 

Los apoyos puntuales pueden tener un impacto favorable, pero no resuelven los problemas de fondo que explican la baja inversión. 
 

REPORTAR ERROR

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...