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Unas 50.000 domésticas comenzarán a cobrar con tarjeta desde este mes

La cifra es la registrada ante el BPS de trabajadoras mensuales; jornaleros lo harán recién a partir de 2019

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02 de abril de 2018 a las 16:40

En los primeros días de mayo, cuando las trabajadores domésticas perciban su salario de abril ya no deberían recibir el dinero en la mano como la hacían algunas hasta ahora. Sus empleadores deberán depositarlo obligatoriamente en una cuenta bancaria u emisor de dinero electrónico.

La ley de Inclusión Financiera establece desde este mes nuevas reglas de juego para este sector de actividad que tiene alrededor de 76.000 cotizantes registrados en el Banco de Previsión Social (BPS).

Ahora quienes están registrados como trabajadores mensuales (alrededor de 50.000) deben seleccionar en qué institución quieren que se le depositen sus fondos.

Para ello, el empleado debe ir a la institución de preferencia y abrir la cuenta. Luego de la apertura deberá llevar al empleador la información que la institución elegida le haya entregado (datos de la cuenta o instrumento de dinero electrónico) para que se puedan hacer los pagos.

Una opción es a través de cualquier banco privado o del Banco República (BROU). En ese caso, recibirá una tarjeta de débito asociada a su cuenta bancaria. Una segunda opción por fuera de los bancos son los emisores de dinero electrónico (por ejemplo Redpagos o Anda) que entregan una tarjeta prepaga. Esta tipo de tarjeta tiene una operativa similar a la de las tarjetas de débito, con la diferencia de que no está asociada a una cuenta bancaria.

De esta manera, el grueso de las trabajadoras domésticas pasaran a cobrar de la misma forma que lo hace la amplia mayoría de los asalariados uruguayos desde mayo del año pasado (todavía no es obligatorio el pago electrónico para localidades y áreas rurales de menos de 2.000 habitantes que no cuentan con puntos de extracción de efectivo).

La tarjeta de débito les permitirá retirar dinero en efectivo en la red de cajeros automáticos (Bandred y RedBrou) o realizar compras y pagos de servicios directamente con el plástico. Pero también podrán acceder al beneficio de rebaja de cuatro puntos de IVA en cada operación que se realice (de 22% a 18%).

La tarjeta prepaga permite hacer compras, pagar servicios con rebaja de IVA y hacer retiros (en los locales y redes de cajeros habilitados). El límite del gasto de la tarjeta está determinado por la cantidad de dinero que se le haya precargado con anticipación y es equivalente a lo que acredite automáticamente el empleador cada mes.

Las cuentas e instrumentos de dinero electrónico no tienen costo de apertura, mantenimiento ni cierre. Tampoco se exige saldos mínimos y se puede retirar los fondos en cualquier momento.

Por ley está habilitada la realización de hasta 8 transferencias interbancarias por mes sin costo (para las cuentas bancarias). Además, se pueden hacer consultas de saldos gratuitas ilimitadas y realizar hasta cinco extracciones gratis.

Excepciones

Las nuevas disposiciones no se aplican en el caso de los trabajadores domésticos cuyo empleador estuviera percibiendo, al 31 de diciembre de 2017, una jubilación, pensión o retiro de cualquier instituto de seguridad social. En estos casos, la remuneración se podrá seguir abonando en efectivo como hasta ahora.

Esta excepción busca contemplar, por ejemplo, a gente mayor que tiene servicio doméstico para cubrir un trabajo que ya no puede realizar. Estas personas por lo general no manejan bien internet o un teléfono inteligente con las aplicaciones bancarias para hacer las transferencias. También tienen pocas posibilidades de movilidad y tener que ir hasta un cajero para hacer el depósito les puede resultar dificultoso.

De todas formas el trabajador tiene derecho a solicitar cobrar por medios electrónicos gratuitos si así lo quiere.

¿Qué ocurre con los jornaleros?

Tampoco están alcanzados los trabajadores inscriptos en el BPS como jornaleros (alrededor de 26.000 mil), que se incorporarán obligatoriamente al pago electrónico recién a partir del 1º de enero de 2019, por lo que podrán seguir cobrando en efectivo hasta ese momento.

Para la incorporación de este colectivo todavía restan afinar algunos detalles prácticos. Por ejemplo, los trabajadores que prestan servicios por día en distintos hogares suelen recibir su paga en la misma jornada cuando terminan su tarea. Actualmente la ley establece que a partir del sexto movimiento de retiro en un cajero automático tiene que pagarse una comisión, por lo que si el trabajador quisiera hacerse de su dinero a diario debería pagar ese recargo.

Algo similar ocurre con el empleador. Por ejemplo, alguien que contrata personal doméstico para que realice tareas tres veces a la semana podría llegar a tener que realizar al cabo del mes hasta 12 transferencias interbancarias a la cuenta del trabajador para saldar el pago correspondiente a cada día. De esa manera, en las condiciones actuales el empleador enfrentaría un costo de transacción porque tendría que pagar a partir del noveno movimiento realizado. Ese tipo de dificultades son señaladas, tanto por el sindicato de Trabadores Domésticas como por la Liga de Amas de Casa, como aspectos todavía por resolver.

Lea también: ¿A qué se deben las resistencias a la Inclusión Financiera?

Mayor formalización

El coordinador del programa de Inclusión Financiera del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Martín Vallcorba destacó que uno de los objetivos que persigue el pago electrónico de salarios es seguir mejorando la formalización en el mercado de trabajo y seguir reduciendo la cantidad de trabajadores "que están en negro".

"Un trabajador formal es un trabajador que tiene más derechos, que tiene cobertura de seguridad social, de seguro de salud y también beneficios futuros en términos de una mejor jubilación", dijo el jerarca en diálogo con radio Uruguay.

Las empresas y los hogares uruguayos todavía no realizan aportes por uno de cada cuatro trabajadores que contratan, con tasas que superan el 40% en sectores como la construcción y el servicio doméstico.

Cambio de hábitos

Aunque la medida contempla excepciones y toma en cuenta temporalmente alguna de las observaciones que había realizado tiempo atrás la Liga de Amas de Casa, en la gremial se entiende inconveniente la obligatoriedad de de tener que pagar por medios electrónicos.

En su última editorial, señaló que "esta nueva fórmula de pago establecida no goza de aprecio por quienes resultan involucrados". Según explica, "los empleadores y trabajadores cotidianamente han construido su relación laboral manejando usos y costumbres en total libertad".

"Hay una gran cantidad que han optado por el pago diario, ya que el trabajador se siente fortalecido por la oportunidad de percibir de inmediato el pago por su trabajo. Hay que entender que un empleador de trabajador doméstico, no es un empresario, ni comerciante, no tiene profesionales que le efectúen liquidaciones, que le faciliten la confección de recibos de sueldo", dice el artículo.

Salarios

En la actualidad el salario mínimo del sector es de $ 16.440 mensuales (por 44 horas semanales de trabajo y 25 jornales en el mes), lo que equivale a $ 86,5 por hora, según el convenio colectivo vigente en el sector. Estos valores tienen vigencia hasta el 30 de junio próximo cuando corresponde realizar un nuevo ajuste.

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