Suárez no estuvo, pero estuvo. No estuvo en la cancha de Maracaná junto a sus compañeros y su ausencia se sintió como nunca. Pero estuvo en la tribuna, reflejado a través de cientos que pudieron usar las caretas de El Observador para demostrar su apoyo incondicional, a diferencia de otros que tuvieron que dejarla en la puerta. Estuvo en el vestuario, donde sus compañeros le dejaron el lugar y hasta la camiseta. Y, a decir verdad, su falta estuvo flotando en la cancha, donde el equipo no tuvo el poder de fuego, ese argumento especial que aparece cada vez que el salteño está dentro de la cancha.
Uruguay fue Luis Suárez
La figura del delantero marcó la historia de Uruguay en todo el Mundial: desde la euforia a la tristeza absoluta