Hace una década, fumar cogollo, la flor de la marihuana, era un privilegio que se daban solo algunos uruguayos, los más atrevidos, los que se arriesgaban a terminar tras las rejas por plantar cannabis. El resto de los consumidores debía conformarse con el prensado paraguayo, una “porquería”, según los activistas. Pero la situación cambió. Los militantes consultados coinciden en que Uruguay tuvo este mes la cosecha de marihuana más abundante de su historia. El país vive su primavera cannábica: pululan cogollos y florecen los clubes de cultivo.
Uruguay tuvo en abril la cosecha de marihuana más abundante de su historia
El país vive su "primavera cannábica", sostienen desde los clubes de cultivo de marihuana que funcionan aún sin la reglamentación de la ley