Los primeros documentos procesados por Mossack atribuían la empresa a "Mario Llosa", por lo que Marriner pidió a través de un e-mail que se cambiara el nombre a "Mario Vargas Llosa". La dirección postal de ambos accionistas aparece en la calle Flora de la capital española. Una vez que se confirmó la inscripción, los correos electrónicos entre el bufete y Marriner se detuvieron y se retomaron unos días antes de que Vargas Llosa fuera premiado con el Nobel de Literatura por su obra La ciudad y los perros.
El 6 de octubre, un día antes de que recibiera el premio, el intermediario escribió a Mossack para pedir cambios sustantivos en la empresa. "Cuando adquirimos la compañía, lo hicimos con el requisito de que mis clientes fuesen accionistas directos. Sin embargo, los requisitos de mis clientes han cambiado y, al no haber sido aún entregada la sociedad, queremos cambiar a los accionistas", señalaba el comunicado de Marriner. Luego envío tres nuevos correos, hasta que, el 12 de octubre las acciones de la pareja pasan a ser de dos ciudadanos rusos.
Según El Confidencial, en el entorno del escritor se negó la información y se aseguró que "solamente puede atribuirse a que algún asesor de inversiones o intermediario, sin el consentimiento de los señores Vargas Llosa, reservó esta sociedad para la realización de alguna inversión que se estaba estudiando, sin que, finalmente, se materializase en ninguna acción concreta". El escritor aseguró conocer sus obligaciones tributarias y que la noticia de que sería galardonado con un premio Nobel le llegó el mismo 7 de octubre, y no antes.