La compañía espera disponer de cinco aviones adicionales para la próxima semana, lo que permitirá recontratar a algunos de los 5.500 empleados que despidió la semana pasado, indicó Marco Antonio Audi, quien encabeza el grupo de inversionistas que compró Varig en una subasta pública en julio.
Con más aviones, la aerolínea podrá reanudar vuelos a destinos cancelados desde junio e incrementar las frecuencias a Londres, Milán, Miami y Nueva York.
Hasta la semana pasada cuando se anunciaron los despedidos, Varig contaba con 9.485 empleados.
Con una deuda estimada en 3.500 millones de dólares, Viacao Aerea Rio-Grandense SA (VARIG), se acogió a una nueva ley de bancarrotas brasileña en junio del 2005 que colocó su suerte en manos de un tribunal de bancarrotas de Río de Janeiro, sede principal de la línea aérea.
VarigLog, que había sido vendida a comienzos de año a un grupo brasileño e inversionistas extranjeros, debe intentar que Varig genere flujo de caja para poder seguir operando rutas y pagar a una nómina mucho menor.
(AP)