El presidente Tabaré Vázquez descartó realizar modificaciones al proyecto de ley sobre los denominados cincuentones que el Poder Ejecutivo remitió al Parlamento y de esta forma cortó las intenciones del ministro de Economía, Danilo Astori, de reducir el costo del proyecto.
"El gobierno mandó un proyecto al Legislativo que lo estudió con los números que teníamos en su momento y ese es el proyecto de gobierno. Nosotros no vamos a mandar ninguna modificación", dijo Vázquez en rueda de prensa antes del Consejo de Ministros abierto que se desarrolló en la localidad de Pirarajá, en Lavalleja.
El presidente agregó que todavía no recibió ningún pedido oficial de reunión por parte de la bancada de diputados oficialistas. El Frente Líber Seregni, sector que encabeza Astori, propuso la semana pasada pedir una reunión al Poder Ejecutivo para tratar de buscar una alternativa al proyecto original porque entiende que el costo del proyecto se realizó a partir de cálculos que estaban mal y asegura que el costo es US$ 1.200 millones más caro que lo previsto inicialmente.
Los cincuentones son aquellas personas que tenían menos de 40 años en abril de 1996 y fueron obligados, por ley, a pasarse al régimen mixto de seguridad social, sin que se le reconocieran totalmente los aportes realizados previamente. Por lo tanto, en las condiciones actuales se jubilarían cobrando montos menores que los que les corresponderían.
El proyecto enviado por el Poder Ejecutivo al Parlamento ya había generado diferencias en el gobierno. La iniciativa fue redactada en su mayoría por el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro, en conjunto con el Banco de Previsión Social (BPS) y generó rechazo en el Ministerio de Economía. Sin embargo, Vázquez volvió a respaldar a Murro y el proyecto no tendrá grandes cambios.
Según Economía, el proyecto tendrá un costo de US$ 3.700 millones en 48 años, mientras que para el BPS será de US$ 2.500 millones.