La imagen de Sebastián Fernández pisando el área en el último minuto de descuento en los 3.400 metros de Cusco, y buscando el gol de un triunfo que se podría haber calificado de hazaña –por la forma en que jugó–, le devolvió al hincha de Nacional la esperanza de que si este equipo que dirige Alexander Medina consigue regularidad en su funcionamiento, puede ser capaz de trascender el grupo 6 de la Copa Libertadores.
Volvió a creer en su fútbol: si quiere, puede
Nacional estuvo muy cerca de la victoria en los 3.400 metros de Cusco, rescató un punto del empate y confirmó que si cree en su juego será capaz de avanzar a la siguiente ronda