Luis había modificado su comportamiento. Y su imagen. Los 10 partidos que le costó en el final de la temporada pasada en la Premier League su mordida a Branislav Ivanovic le sirvieron para cambiar. Y sobre todo para controlarse. Durante la última temporada con Liverpool, los medios ingleses debieron inclinarse ante su brillante talento porque Luis se dedicó a jugar y romper redes. Pero la operación en la rodilla, el mundial y los goles contra Inglaterra resultaron ser un combo explosivo de emociones. Y contra Italia, reapareció la versión malévola de Suárez: a los 79 minutos se produjo una supuesta mordida sobre la espalda del defensor italiano Giorgio Chiellini.
Volvió el Suárez de las locuras
El incidente con Giorgio Chiellini se suma a una larga lista de acciones polémicas del salteño