Un gol de Zidane conseguido en el minuto 92 dio la victoria al Real Madrid en un partido en el que fue superior el Racing por actitud, dominio y ocasiones de marcar y al que, al final, de nada le sirvió haberse adelantado en el marcador dos veces.
Con estos mimbres y bajo la dirección de Guti, en el arranque de partido al Real Madrid le costaba salir con el balón controlado ante un Racing que presionaba arriba y que fue el primero en crear peligro en una internada de Javi Guerrero, que cortó Samuel dentro del área, en una acción por la que se pidió penalti por posible derribo con el brazo.
La mayor ambición y concentración del Racing dio su fruto en un saque de falta de Javi Guerrero al segundo palo, donde Oriol superó a la defensa en el salto habilitando a Benayoun para que marcara de cabeza, todo ello ante la pasividad de los centrales del Madrid.
El empate no había llegado como consecuencia de una reacción madridista, sino en una jugada aislada en la que hubo un poco de fortuna y bastante picardía del delantero inglés, el mejor de los blancos y el único, junto con Guti, que estaba cumpliendo con su cometido. Pero a partir del empate el Real Madrid pareció despertar y dejó de estar a merced del Racing.
Pero se repitió el guión y de nuevo empató el Real Madrid diez minutos después de encajar un gol. Ahora la igualada llegó con una jugada iniciada por Figo en banda derecha, cuyo pase al segundo palo fue cabeceado por Samuel, apareciendo Raúl, inédito en la primera parte y más participativo en la segunda, quien sólo tuvo que empujar el balón a las mallas.
Pero al final, Zidane, en el tiempo añadido, desniveló la contienda marcando de cabeza un gol que dio una inmerecida victoria al Real Madrid ante un Racing que hizo todo para ganar y que acabó encajando una derrota que le acerca a los puestos de descenso.
(EFE)