10 de mayo de 2024 5:00 hs

En los años que sufrimos mundialmente la pandemia Covid-19, nuestro país se destacó internacionalmente por su excelente acción de gobierno en salud: todos recordamos, por ejemplo, la rapidez y eficiencia con la que se implementó la logística de vacunación. Pero no nos quedamos en eso: la inversión en salud se hizo presente en varios puntos del país. Como ejemplos baste recordar la construcción del Hospital del Cerro en Montevideo o la enorme inversión en lo que era el Hospital Filtro. Sin embargo, los uruguayos piden más, y está muy bien que así sea.

Nuestras propuestas sobre salud son muy detalladas. Nuestro equipo conducido por el Dr. Juan Gil ha trabajado muy bien y estoy realmente muy orgullosa y agradecida de su dedicación y profesionalismo. A partir de ese estudio, quiero presentar aquí tres prioridades que son las que más precisamos: mejorar el primer nivel de atención (PNA); llegar con los servicios de salud a todos los rincones del país con la misma calidad, accesibilidad, equidad y oportunidad; y mejorar los accesos a servicios de atención de especialistas y de servicios médicos, como operaciones quirúrgicas o tratamientos específicos.

Para mejorar el primer nivel de atención y en lo que respecta a los recursos humanos, proponemos dos medidas. En primer lugar, aumentar la cantidad de médicos especialistas en el PNA: el objetivo es un equipo básico de atención cada 1500-2000 habitantes (un profesional médico -general o de Familia- y un profesional de enfermería). En segundo lugar, apoyar mediante los acuerdos institucionales disponibles y el diseño de nuevos acuerdos, la generación de especialistas que requiere el sistema de salud (utilizando el programa de fortalecimiento de los recursos humanos de Salud – FoRHSa).

Debemos también llegar a todos los rincones del país: la realidad nos indica que no existe un acceso equitativo a los distintos servicios y especialidades en salud a lo largo y ancho de nuestro Uruguay. En efecto, si ponemos en relación el número de médicos sobre el número de habitantes para Montevideo y para el Interior, esta relación da aproximadamente 1 médico cada 126 habitantes en Montevideo y da 1 médico cada 476 habitantes en el Interior. Todo esto lleva a que exista una importante diferencia de acceso a algunas especialidades tanto médicas como quirúrgicas, entre Montevideo y el interior (algunos departamentos se ven más afectados que otros) y entre áreas metropolitana y rural en general en todo el territorio.

Más noticias

Para cambiar esta realidad tan injusta proponemos conocer con datos objetivos la demanda asistencial real para de esa manera poder adecuar la oferta de servicios y especialidades a la demanda asistencial. Entre varias medidas concretas, quiero destacar una que involucra a la tecnología y la innovación: brindar tele-asistencia a través de cualquier medio remoto (teléfono, videollamada, chats, etc.).

La telesalud aporta beneficios en lo que respecta a la mejora de la gestión clínica y asistencial de los servicios de salud, mejorando y acortando los tiempos de acceso a determinadas especialidades, evitando traslados innecesarios, dando soporte a los médicos del primer nivel atención y facilitando la consulta médica cuando el usuario está en su domicilio. Hoy ya existen, por ejemplo, las tele-consultas, las tele-interconsultas, los informes de estudios a distancia, o los tele-monitoreos: serán todas herramientas aplicadas para mejorar el acceso a los servicios de salud en todo el país, cuando implementemos nuestro plan nacional de telesalud.

Finalmente quiero destacar un problema que la gente nos plantea con mucha angustia en todas partes del país: la necesidad de una mayor asistencia frente a trastornos del área de la salud mental. En la última rendición de cuentas el gobierno logró destinar 50 millones de dólares para este objetivo. Pero hay que seguir trabajando, porque sigue habiendo demoras para recibir atención psicológica y psiquiátrica por parte de los usuarios del sistema de salud, y no podemos descartar que existan casos en que la persona que lo necesita directamente no logra acceder a ella.

Entre otras medidas, vamos a facilitar en el plan integral de atención en salud el acceso a atención psicológica en forma directa, estableciendo una evaluación psicológica inicial que determine el tipo de tratamiento o derivación, y vamos a priorizar acciones de promoción de la salud mental a nivel de la infancia y adolescencia, incrementando el trabajo con la familia y con los educadores (ni silencio, ni tabú).

Estoy muy orgullosa de liderar este equipo y esta generación que quiere mejorar la calidad de nuestros servicios de salud. Hagamos Historia juntos.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos