25 de septiembre de 2026 15:31 hs

A pocos metros de las pistas del Aeropuerto de Carrasco, un nuevo espacio busca cambiar la forma en que se organizan espectáculos, encuentros corporativos y eventos. Se trata de Aerosala, una sala impulsada por Aeropuertos Uruguay y gestionada por La Guitarrita que acaba de abrir oficialmente sus puertas con una propuesta que combina infraestructura, tecnología y capacidad de adaptación.

La idea, sin embargo, no nació con la construcción de la sala. Su origen se remonta a la pandemia, cuando la actividad cultural y los aeropuertos quedaron prácticamente paralizados. En ese contexto, La Guitarrita y el equipo del Aeropuerto de Carrasco comenzaron a trabajar en conjunto para encontrar alternativas que permitieran mantener activa la actividad.

“Nos juntamos a empezar a pensar de qué manera podíamos seguir activos y seguir haciendo cosas”, recordó Rodrigo García, director ejecutivo de Aerosala.

De esa búsqueda surgió Aero Life, un autocine instalado en el estacionamiento del aeropuerto durante la pandemia. La experiencia permitió que ambos equipos trabajaran juntos por primera vez y, al mismo tiempo, identificaran una oportunidad que iba más allá de la coyuntura.

El siguiente paso fue una sala temporal instalada en la terraza del aeropuerto, cuando los protocolos permitieron el regreso de los espectáculos públicos. Allí se presentaron artistas nacionales como Julieta Rada, Maxi de la Cruz y Diego Delgrossi, entre otros.

La experiencia dejó una conclusión. Existía una demanda por propuestas culturales y espacios para eventos en una zona que incluye Ciudad de la Costa, Carrasco y otros puntos cercanos al aeropuerto, donde trasladarse hasta las salas tradicionales del centro de Montevideo podía representar una dificultad.

Una sala que cambia de formato en pocos minutos

Aerosala fue diseñada para adaptarse a distintos tipos de actividades. Cuenta con 161 butacas retráctiles y una capacidad de hasta 300 personas de pie, lo que permite pasar de una configuración de auditorio a un formato más distendido.

Esa posibilidad es uno de los principales diferenciales que destaca García. Una empresa puede comenzar con una conferencia, capacitación o presentación y luego transformar el espacio para una instancia de networking, una recepción o incluso un espectáculo musical.

Las butacas pueden cerrarse en aproximadamente 10 a 12 minutos. De esa manera, una sala configurada para una charla puede convertirse rápidamente en un espacio con público de pie, mesas altas, una banda en vivo o un DJ.

La infraestructura también incluye una pantalla LED de 6 por 3 metros, equipamiento de sonido e iluminación, tres camarines con baños y duchas, cinco baños para el público y un espacio de cocina destinado a los servicios de catering.

“Está preparada para recibir tanto shows artísticos, ya sean musicales u obras de teatro, como eventos corporativos”, señaló el director.

Otro de los elementos que buscan facilitar la experiencia es el estacionamiento gratuito y vigilado dentro del predio del aeropuerto. Para los organizadores, esto elimina parte de la logística habitual asociada a la llegada y salida de los invitados.

El desafío de entrar en el mercado corporativo

Aunque la sala también tendrá una agenda de espectáculos, uno de los principales objetivos de Aerosala es posicionarse como una alternativa para empresas y organizaciones.

La ubicación juega un papel central en esa estrategia. Además de facilitar la llegada de personas de Ciudad de la Costa, Canelones y Carrasco, el espacio puede resultar atractivo para eventos que involucren artistas, conferencistas o invitados provenientes del exterior.

García asegura que ya existen empresas que reservaron el espacio luego de conocer el proyecto y que el objetivo durante los primeros meses será aumentar su visibilidad y posicionarlo dentro del mercado de eventos.

“De acá a fin de año, el objetivo nuestro es posicionar a la sala, que se conozca, que se sepa que existe”, explicó.

La expectativa está puesta también en la próxima temporada fuerte de eventos. Desde La Guitarrita toman como referencia la experiencia de Magnolio Sala, donde se realizan alrededor de 200 eventos al año.

Una sala respaldada por experiencia en producción

Otro de los elementos que La Guitarrita busca incorporar a Aerosala es la experiencia acumulada en la producción y comunicación de eventos.

El grupo gestiona Magnolio Sala y ha participado en la producción de espectáculos en escenarios como el Movie, el Teatro de Verano y la Antel Arena. Esa experiencia permite ofrecer no solamente el espacio físico, sino también servicios vinculados a la producción y difusión de los eventos.

Con la apertura oficial, Aerosala comienza así una nueva etapa a partir de una alianza que nació durante una de las mayores crisis para la industria del entretenimiento. Lo que comenzó con un autocine en el estacionamiento del aeropuerto y continuó con una sala temporal en la terraza terminó dando lugar a un espacio permanente que busca convertirse en una nueva alternativa para eventos culturales y corporativos en el área metropolitana.

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