28 de septiembre de 2026 11:18 hs

Septiembre suele marcar para las empresas el comienzo de una etapa de planificación en la que se revisan las prioridades, se ajustan los objetivos del año y empiezan a definirse los presupuestos para 2027. En paralelo, las áreas de Recursos Humanos evalúan qué iniciativas impulsar, a qué públicos dirigirlas y con qué frecuencia implementarlas.

El punto de partida: cuánto se invierte hoy

Según el relevamiento Promedios de montos de regalos e incentivos en Uruguay 2026, elaborado por Bonda, los beneficios mensuales se convierten en un pilar para la experiencia de los colaboradores.

Beneficio mensual Monto promedio en pesos por colaborador
Bono de transporte / viáticos 880 a 13.200
Bono de almuerzo 3.080 a 8.800
Bonos extra salario / beneficio flexible Variable según empresa
Comisiones por ventas Variable según empresa

Fuente Tabla 1: Promedios de montos de regalos e incentivos en Argentina (Bonda, 2026).

Los reconocimientos, incentivos y regalos por fechas especiales, en cambio, se distribuyen a lo largo del año y varían según la ocasión.

Ocasión Monto promedio en pesos por colaborador
Regalo de fin de año 1.300 a 44.000
Aniversario en la empresa 3.080
Nacimiento, casamiento y graduación 2.200
Cumpleaños 1.320 a 2.200
Bienvenida a la empresa 1.320
Vuelta a clases 2.200
Día de la mujer 880
Día de la primavera 880

Fuente Tabla 2: Promedios de montos de regalos e incentivos en Uruguay (Bonda, 2026).

El reporte presenta un escenario base para dimensionar cómo podría evolucionar esa planificación de cara a 2027. Estos datos pueden ser adaptados según la industria, el nivel de los puestos y la política de beneficios de cada empresa.

En paralelo, crece el interés por dejar atrás los modelos fijos (los mismos beneficios para todas las personas) y avanzar hacia estrategias más flexibles, que respondan a diferentes necesidades, intereses y estilos de vida. El objetivo es evitar destinar recursos a beneficios poco utilizados y priorizar aquellos que las personas realmente valoran y usan.

Qué se espera en 2027

Las prioridades que hoy tienen las empresas también permiten anticipar cómo podría cambiar la estrategia de beneficios en 2027. De acuerdo con el Informe de Beneficios Corporativos HRTrends Uruguay 2026, elaborado por Bonda, los principales desafíos son personalizar las propuestas para generar un mayor impacto en los colaboradores y ampliar la propuesta de valor para los empleados, ambos mencionados por el 26% de las organizaciones. En segundo lugar aparecen la optimización de los costos asociados, con 16%, y la gestión eficiente de los beneficios, con 15%.

El mismo informe muestra que el 71% de las empresas uruguayas todavía trabaja con un modelo tradicional de beneficios y el 29% ya adoptó uno flexible. Sin embargo, el 73,8% considera que su propuesta debería ser más personalizada. Además, el 78,3% cree que contar con un plan de beneficios influye en la permanencia de los colaboradores.

Para 2027, se proyecta que las empresas pondrán el foco en distribuir sus recursos de manera más eficiente. La prioridad serán los beneficios que respondan a las necesidades de sus colaboradores, tengan un mayor nivel de uso e impacto y permitan aprovechar mejor la inversión destinada a estas iniciativas.

El desafío de fidelizar colaboradores

La gestión de estas acciones también requiere herramientas que permitan diseñar y administrar esas iniciativas en un solo lugar. Bonda responde a esta necesidad con su plataforma de beneficios corporativos para clientes y colaboradores, que integra clubes de descuentos y un sistema de puntos canjeables por Gift Cards.

"Cuando las empresas piensan en sus presupuestos de beneficios y fidelización, el desafío es que esa inversión contribuya a sostener relaciones de largo plazo. Fidelizar a un colaborador es lograr que una persona nos siga eligiendo, incluso cuando tiene otras opciones. La experiencia que construimos a lo largo del tiempo es la que termina marcando la diferencia", explica Agustín Perelman, cofundador de Bonda.

Con la mirada puesta en el próximo año, la discusión ya no pasa solamente por cuánto destinan las empresas a sus estrategias de beneficios, sino por cómo lograr que esa inversión tenga un impacto sostenido durante todo el año. La tendencia apunta a presupuestos más flexibles, propuestas más personalizadas y decisiones basadas cada vez más en el uso y las necesidades de las personas.

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