Los altos patrimonios de Brasil miran al mundo. Conveniente por cercanía y por seguridad, Uruguay se ha convertido en un destino de recepción de inversiones y un anfitrión de lujo para residentes fiscales y legales que buscan alternativas, por ejemplo, para escapar de la presión tributaria impuesta por el actual gobierno de Luiz Inacio “Lula” Da Silva.
“Estamos viendo un cambio en el perfil del inversor brasileño”, asevera Matías Ruvira, socio de la consultora RVA. Antes los inversores que llegaban desde el gigante del Cono Sur eran de patrimonio medio. “Invertían alrededor de US$ 550.000 en inmuebles y buscaban pasar unos 60 días al año en Uruguay. El objetivo muchas veces era obtener la residencia fiscal y acceder al tax holiday”. Ahora, con el nuevo esquema tributario brasileño, ese perfil desapareció y en lugar de estos inversores individuales llegaron family offices con patrimonios de mayor valor.
“Nuestros clientes brasileños mencionan bastante la presión tributaria y la falta de seguridad jurídica. También existe una preocupación concreta por proteger y diversificar el patrimonio”, remarca Ruvira.
Francesca Magno, socia de Andersen en Uruguay afirma que el agro es uno de los sectores a los que apuntan y al que también se suma el real estate.
Sus inversiones van desde US$ 1 millón a US$ 7 millones y se centralizan, sobre todo, en Punta del Este y José Ignacio en proyectos de alta gama, especialmente en apartamentos. En este sentido, Ruvira apunta: “Vemos una diferencia con estadounidenses y europeos que suelen mirar casas independientes en José Ignacio o propiedades en zonas rurales. Al brasileño de alto patrimonio le gusta mucho el apartamento de lujo, con servicios y amenities”.
Al mismo tiempo, existe otro perfil de inversor que es el brasileño que quiere colocar una parte menor de su patrimonio fuera de Brasil para resguardarlo, en este caso optan, por ejemplo por apartamentos más pequeños en Montevideo para renta.
“A nivel empresarial, vemos menos inversión en negocios locales y más sociedades uruguayas utilizadas para operaciones internacionales, trading, holding y actividades de software”, subrayó Ruvira en referencia a otros sectores de la economía donde pueden tener influencia.
La competencia con Paraguay
Para algunos expertos Paraguay es hoy uno de los principales competidores de Uruguay por el capital brasileño. “Es muy atractivo para empresarios jóvenes y personas que quieren desarrollar nuevos negocios. Tiene costos considerablemente menores y buenas condiciones para determinadas actividades”, destaca Ruvira.
Para Magno de Andersen la competencia no es tal porque “ofrecemos cosas muy diferentes”.
Uruguay tiene un perfil diferente y especialmente elegido por personas que ya construyeron su patrimonio y buscan calidad de vida, seguridad jurídica, estabilidad y un lugar donde vivir con su familia.
Para Martín Ruiz, asociado de Guyer & Regules, ante la mirada de este inversor “ nuestra competencia es Paraguay” y el brasileño “está mirando con muy buenos ojos Paraguay” que además es complementario con la inversión en Uruguay. “La tranquilidad y la seguridad jurídica que tenemos acá en Uruguay, Paraguay no la tiene”, sostiene el referente de Guyer & Regules.
¿Qué impacto pueden tener las elecciones brasileñas en esta tendencia?
“Los años electorales siempre son razones de un plan B”, sostieneFrancesca Magno y afirma que en un contexto mundial incierto, “Uruguay se posiciona como un país estable donde la renta y la inversión es en dólares, no hay control de cambio y la proximidad es ideal”.
“Brasil tiene personas de alto patrimonio con posiciones políticas muy distintas. No creo que el resultado de una elección, por sí solo, genere una salida masiva de capitales hacia Uruguay”, opina Ruvira de RVA y destaca que sí puede cambiar el perfil de quienes empiezan a buscar alternativas en el extranjero en función de las políticas económicas y tributarias que implemente el nuevo gobierno.
“En nuestra experiencia, estas decisiones suelen ser bastante más permanentes que un ciclo electoral. Quien compra una propiedad o estructura parte de su patrimonio en Uruguay normalmente lo hace pensando a largo plazo”, remarcó el director de RVA.
La potencialidad de que Flavio Bolsonaro sea presidente puede jugar en contra de Uruguay ante la mirada de los inversores indecisos. “El gobierno de Bolsonaro, por lo que ha manifestado, no impondría un régimen fiscal tan gravoso como el de Lula, por lo que no habría tanto incentivo para venir a Uruguay”, resaltó Ruiz a propósito del factor fiscal que los atrae. Por otra parte, la motivación que responde a la seguridad o a salir de las grandes ciudades se seguirá manteniendo. “Tenemos que esperar el resultado final de las elecciones, sin dudas”, concluyó el asociado de Guyer & Regules.