Solo el 6% de los CEO uruguayos afirma haber generado ingresos adicionales gracias al uso de inteligencia artificial, de acuerdo con la edición número 29 de la Encuesta Global a CEO presentada por PwC el 19 de enero de 2026. El dato aparece en un comunicado en el que la firma describe un escenario de disrupción tecnológica y plantea que, aunque el “despegue” local en ingresos es incipiente, existe una base que podría acelerar la integración de estas herramientas.
PwC presentó el informe en la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos y señaló que el estudio recoge opiniones de 4.454 directores ejecutivos en 95 países y territorios. Según el comunicado, el relevamiento, que recopiló respuestas entre el 30 de setiembre y el 10 de noviembre de 2025, se enmarca en un mundo atravesado por volatilidad macroeconómica, riesgo cibernético y competencia intersectorial, factores que, en su lectura, presionan a las empresas a revisar su estrategia y a vincular tecnología con crecimiento.
La brecha entre Uruguay y el promedio global aparece como uno de los ejes del informe. PwC indica que, a nivel mundial, 30% de los CEO reporta ingresos adicionales por el uso de IA, mientras que en Uruguay ese porcentaje se ubica en 6%. En el comunicado, la firma agrega que el diferencial no se limita a ingresos y que los retornos por IA muestran resultados desiguales, con organizaciones que aún permanecen en etapas piloto y otras que logran escalar con bases más sólidas.
En el plano de eficiencia, el documento incorpora cifras que muestran un comportamiento distinto al de monetización. PwC reporta que a nivel global 26% de los CEO menciona reducción de costos atribuible a la IA. En Uruguay, el porcentaje que declara reducción de costos es 19%, un valor superior al dato de ingresos adicionales, lo que la firma usa para describir una adopción con foco más visible en ahorro que en expansión comercial.
El comunicado también mide el nivel de uso intensivo de estas tecnologías en funciones específicas. En Uruguay, solo 5% de los CEO afirma utilizar IA de forma intensiva en temas como generación de demanda, servicios de soporte o productos. PwC plantea que ese nivel de intensidad ayuda a explicar por qué el impacto en ingresos se mantiene acotado, aun cuando hay señales de avance en el frente tecnológico.
En paralelo, PwC destaca un indicador sobre preparación interna. En el comunicado se afirma que 64% de los líderes empresariales locales considera que su entorno tecnológico está preparado para integrar IA. La firma lo presenta como un elemento de potencial, en un escenario donde la adopción efectiva es baja pero, según su lectura, existe infraestructura y disposición para pasar de pruebas o usos puntuales a iniciativas con alcance empresarial.
El comunicado incluye una declaración que resume ese contraste y lo coloca como un punto de agenda para el empresariado. “Los resultados de nuestra encuesta son un llamado a la acción para el empresariado uruguayo, ya que mientras que a nivel global el 30% de los líderes manifiesta que ya captura ingresos adicionales por IA, en Uruguay ese despegue es aún incipiente, con apenas un 6%. Sin embargo, el dato más revelador no es la brecha, sino el potencial: el 64% de los líderes empresariales locales afirma tener un entorno tecnológico preparado para la integración de la IA”. En esa misma cita, PwC agrega: “la IA no es una opción tecnológica, es el motor de la reinvención estratégica necesaria para competir en el mañana”.
El documento también ubica la IA dentro de un conjunto de megatendencias que, según PwC, están reconfigurando los límites tradicionales entre industrias. La firma sostiene que la geopolítica y otros factores, impulsados no solo por IA sino también por el cambio climático, contribuyen a reducir fronteras sectoriales y habilitan modelos de negocio híbridos. Bajo ese marco, plantea que las compañías pueden buscar crecimiento más allá de sus sectores históricos y que la reinvención gana peso como eje estratégico.
En Uruguay, esa dinámica se refleja en movimientos competitivos que PwC cuantifica. El comunicado señala que 43% de los CEO afirma que su empresa comenzó a competir en nuevos sectores en los últimos cinco años, en línea con el promedio global de 42%. La firma agrega que las empresas con mayor participación de ingresos provenientes de nuevos sectores tienden a tener márgenes más altos y mayor confianza en su crecimiento, y lo vincula a la idea de que la reinvención está dando resultados.
La discusión sobre IA aparece, además, en un contexto de expectativas más cautas sobre ingresos en el país. PwC informa que, a nivel mundial, 49% de los CEO se declara extremadamente o muy confiado en el crecimiento de ingresos a tres años, aunque ese porcentaje baja a 30% cuando el horizonte es de doce meses. En Uruguay, en cambio, el comunicado indica que 21% se muestra extremadamente o muy confiado tanto a un año como a tres años, y agrega que esos valores implican una caída frente a ediciones previas.
“En Uruguay, la base tecnológica ya está lista. El desafío para los líderes ahora es mover la IA de la periferia táctica al centro de la estrategia: dejar de usarla solo para ahorrar y empezar a usarla para crecer”, concluye Richard Moreira, socio principal de PwC Uruguay.
Datos de la región y el mundo
El comunicado también incorpora cifras comparativas dentro de la región en materia de confianza sobre ingresos, aunque el foco principal se mantiene en IA y reinvención. PwC reporta que Uruguay queda por debajo de Argentina en optimismo para el crecimiento de ingresos, y por debajo de Brasil, que exhibe niveles más altos. En la misma línea, señala que el porcentaje de CEO uruguayos que espera que la economía local mejore en los próximos doce meses cayó de 86% a 68%, aunque se mantiene por encima del registrado en 2024 y 2023.
La encuesta vincula la discusión tecnológica con el modo en que los CEO distribuyen su atención entre el corto y el largo plazo. PwC indica, dentro del panorama global, que los CEO destinan 47% de su agenda a temas de corto plazo y 16% a decisiones de largo plazo. En el comunicado, ese dato aparece asociado a la necesidad de que la IA sea abordada como parte de la estrategia y no solo como una herramienta táctica o de eficiencia.