La Asociación de Funcionarios de UTE (AUTE) difundió un comunicado público en el que atribuye los recientes cortes y fallas en el suministro eléctrico a una política sostenida de recortes presupuestales, desinversión y falta de personal en sectores operativos de la empresa.
Según el sindicato, en los últimos dos meses se produjeron al menos tres episodios de alto impacto: el incendio del 7 de diciembre en la estación MVJ, que afectó un transformador de alta tensión; el incremento de fallas en la red asociado a la elevada demanda de fin de año; y los daños ocasionados por el temporal del 10 de enero. Estos eventos derivaron en interrupciones del servicio en distintos puntos del país, con afectación a miles de usuarios, riesgos eléctricos en la vía pública y perjuicios para comercios e industrias.
AUTE sostuvo que estos hechos no son excepcionales ni imprevisibles, sino que confirman advertencias que el sindicato viene realizando desde hace más de una década. En ese sentido, señaló la falta de inversión en mantenimiento, la postergación de obras de mejora y ampliación del sistema y la insuficiencia de personal como factores centrales del deterioro del servicio.
El comunicado remarcó que el aumento de las fallas y las demoras en la reposición del suministro no son responsabilidad de los trabajadores, sino el resultado de decisiones políticas y de gestión. AUTE recordó que ya había advertido en años anteriores sobre el impacto de los recortes presupuestales, la reducción de la plantilla, la falta de ingresos de personal y el avance de las tercerizaciones.
Pese a este escenario, el sindicato destacó el esfuerzo del personal de UTE para restablecer el servicio, señalando que en muchos casos se realizaron extensas jornadas de trabajo, traslados desde distintos puntos del país y tareas en condiciones climáticas adversas.
Como cierre, AUTE advirtió que “si no se cambia el rumbo", estos episodios “no serán excepcionales”, sino cada vez “más frecuentes”, y “las consecuencias las seguirá pagando la población”.