4 de marzo 2026 - 5:00hs

Buques bombardeados en el estrecho de Ormuz y el temor por nuevos ataques de rebeldes hutíes en la costa de Yemen. El conflicto en el Golfo ya tiene sus coletazos en el transporte de petróleo y el comercio mundial. En ese escenario, las navieras modificaron sus rutas marítimas, anunciaron una suba de los precios de los fletes y resguardan sus barcos ante la incertidumbre de una escalada en el conflicto que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán.

Horas después de la operación estadounidense “Furia Épica”, la Guardia Revolucionaria iraní decidió unilateralmente el cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo que abastece al mundo. Esa zona, de 33 kilómetros, está ubicada entre el Golfo de Omán y el Pérsico y permite el transporte de casi 20 millones de barriles de crudo por día producidos en Irán, Kuwait, Bahréin, Catar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes.

Pero ese pasaje fluido de combustible se vio convulsionado tras el enfrentamiento entre Estados Unidos e Israel contra Irán y generó preocupación en las navieras.

Más noticias

El sábado 28 de febrero, la francesa CMA CGM, la tercera más grande del mundo, indicó a sus barcos no navegar por esa zona ante el avance militar en Medio Oriente. “Todos los buques que se encuentren actualmente o se dirijan hacia el Golfo han recibido instrucciones, con efecto inmediato, de ponerse a salvo”, comunicó la compañía.

Gemini_Generated_Image_pnztxnpnztxnpnzt medio oriente

El mismo camino siguió la alemana Hapag-Lloyd, quinta en el ranking mundial, que congeló el tránsito de sus buques por el estrecho de Ormuz. Las dos empresas informaron también que comenzaban a cobrar recargos o gravámenes a la carga transportada por concepto de conflicto o riesgo de guerra.

Pero las alarmas se intensificaron el domingo 1º de marzo cuando tres barcos cargueros fueron atacados, según informó la agencia británica de seguridad marítima UKMTO.

Tras los bombardeos, la italiana con sede en Suiza Mediterranean Shipping Company (MSC), la naviera más poderosa de mundo, ordenó a sus buques tomar resguardos. “Como medida de precaución, MSC ha dado instrucciones a todos los buques que operan actualmente en la región del Golfo, y a los que se dirigen a esa zona, para que vayan a sitios de refugio seguros”, anunció.

“MSC ha suspendido todas las reservas de carga mundial con destino a la región de Oriente Medio hasta nuevo aviso”, expresó. A su vez, este martes informó que toda la carga destinada al Golfo Pérsico tendrá un recargo obligatorio de US$ 800 por contenedor, sin excepciones, para cubrir los costos de desvío hacia otros puertos seguros.

La danesa Maersk, segunda en relevancia mundial, se movió en el mismo sentido. “La seguridad de nuestros equipos, buques y mercancías de los clientes es nuestra prioridad número uno. Suspendemos todo tránsito de naves por el estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso”, comunicó. Además, decidió cancelar de manera temporal el tránsito de contenedores por el mar Rojo.

“Debido al deterioro de la seguridad en Medio Oriente, tras la escalada del conflicto militar, hemos decidido hacer una pausa en las futuras navegaciones Trans-Suez a través del estrecho de Bab el-Mandeb (costa de Yemen)”, dijo la empresa.

0027927417.webp
Barco de la naviera Maersk

Barco de la naviera Maersk

"Hasta nuevo aviso, todos los tránsitos de la ruta ME11 (Oriente Medio-India hacia el Mediterráneo) y MECL (Oriente Medio-India hacia la Costa Este de Estados Unidos) serán reprogramados para pasar frente al Cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica)", señaló.

Una medida similar habían tomado las principales compañías marítimas luego del ataque del grupo terrorista Hamás en Israel a fines de 2023 y la contraofensiva israelí en Gaza.

En respaldo a Irán, rebeldes hutíes de Yemen -que controlan una buena parte del país árabe- comenzaron a bombardear embarcaciones que transitaban por el estrecho de Bab el-Mandeb con la intención de desabastecer de petróleo y bienes a Israel. El estrecho es el pasaje del Golfo de Adén al mar Rojo (que luego conecta con el Canal de Suez).

Eso provocó que los buques alteraran sus itinerarios para transitar por el Cabo de Buena Esperanza. Pero la modificación trae complicaciones; los barcos deben navegar más días para completar la ruta y eso provoca mayores costos de combustible y personal embarcado.

Ahora, el reciente conflicto bélico vuelve a generar incertidumbre en el escenario internacional.

El temor por la carga global y el petróleo

“Estos hechos siempre provocan lo mismo: tiempo y costo. Son las dos variables que siempre se mueven en estos casos”, resumió a El Observador la presidenta del Centro de Navegación (Cennave), Mónica Ageitos, y recordó lo ocurrido a fines de 2023.

“La mercadería no llega en el tiempo que debe hacerlo, se tiene que trasladar a distintos puertos y eso provoca costos”, añadió.

La gremial todavía no tiene una evaluación sobre la situación y espera reunirse con representantes locales de las navieras globales.

1704296706913.webp
Naviera francesa CMA CGM

Naviera francesa CMA CGM

La misma percepción tienen otros operadores portuarios y agentes de carga locales consultados: todavía no se puede hablar de distorsiones, pero si el conflicto se extiende seguramente habrá impacto, tanto en la demora de llegada de la mercadería como en el costo de los fletes marítimos.

Las posibilidades que manejan los distintos actores locales coinciden con la visión del danés Lars Jensen, uno de los expertos marítimos más importantes del mundo. “Nos arriesgamos a que Singapur y puertos de Malasia se conviertan en cuellos de botella de trasbordo para carga que de otro modo se enviaría directamente al Golfo. Esto provocará un rápido aumento de los precios de flete”, dijo en declaraciones recogidas por El País de Madrid.

El otro aspecto neurálgico es el petróleo. El cierre de Ormuz, si se extiende en el tiempo, generará una alteración del suministro global. Sin embargo, para el expresidente de Ancap y presidente del consejo de administración de la Fundación CEPP, Alejandro Stipanicic, es más importante lo que podría pasar en las refinerías que en el estrecho.

“Si son solo cierres preventivos o daños menores habrá turbulencia, pero nada estructural”, dijo, consultado por El Observador.

Pero en un escenario diferente, como el cierre de pozos por el conflicto bélico, otro sería el panorama. “Una suba tremenda pero corta es una anécdota, salvo para compradores puntuales; una tendencia estructural a la suba, por fuerte disminución de capacidad de refinación, sería serio y grave”, explicó Stipanicic. Por eso, desde su perspectiva lo fundamental es la definición de plazos y tendencias.

¿Quién maneja el estrecho de Ormuz?

La jurisdicción de Ormuz es parte de una controversia entre Irán y Omán que se arrastra desde hace décadas. En 1959, Irán alteró el estatus legal del estrecho al expandir su mar territorial a 12 millas náuticas (22 kilómetros). Además declaró que solamente reconocería el tránsito de buques por paso inocente a través de esa área ampliada. Según las Naciones Unidas (ONU), el paso inocente requiere que el tránsito de una embarcación no perjudique la paz, el buen orden o la seguridad del Estado. Trece años más tarde, Omán también amplió su mar territorial en la misma cantidad de kilómetros.

Es por eso que hasta la actualidad la jurisdicción de Ormuz está a cargo de los dos países, pero con límites por demás imprecisos.

Temas:

Golfo petróleo Ormuz Guerra Estados Unidos Irán

Seguí leyendo

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos