En 1996 el Centro de Intervencionismo Vascular (CIVASA) introdujo en Uruguay el primer angiógrafo para realizar intervenciones vasculares mínimamente invasivas. Esta técnica, que combina cirugía con imagenología, permite realizar cirugías vasculares en todo el cuerpo sin necesidad de realizar una cirugía abierta. A través de una punción en una arteria o una vena, que generalmente es en la ingle, en el brazo o en la muñeca, se ingresa un catéter y - guiados por imágenes de rayos x - se alcanza la zona donde se debe tratar, explicó el Dr. Fernando Sciuto, uno de los referentes del centro.
Cuando se fundó, el centro se instaló en el ex sanatorio IMPASA y continuó luego de que fue adquirido por SMI. Recientemente mudaron las instalaciones al centro de hemodinamia del Sanatorio Americano, aunque continúan brindando servicios a SMI al igual que a muchos otros prestadores de salud del país. Cuenta con un angiógrafo modelo Philips Azurion 7 M20 Clarity, de última generación, y uno de los más modernos del país y la región.
En CIVASA existen dos divisiones principales: el equipo de neurointervencionismo integrado por los Dres. Mariana Romero y Alejandra Jaume que son neurocirujanas y el Dr. Matías Negrotto que es neurorradiólogo intervencionista y el equipo de intervencionismo vascular periférico integrado por los Dres Fernando Sciuto, Nelson Di Trápani, Joaquín García y Alonzo Rodríguez que son todos radiólogos intervencionistas. Entre ambos se reparten las diversas intervenciones que se realizan en el centro. Además, en algunos procedimientos intervienen cirujanos vasculares.
El área de neurointervencionismo es la responsable de tratar las patologías vasculares más frecuentes como los accidentes vasculares encefálicos (más conocidos como ACV) y los aneurismas cerebrales. La trombectomía, que es la técnica utilizada en el caso de un ACV para restituir el flujo sanguíneo obstruido a nivel cerebral, es una de las intervenciones que introdujo CIVASA en nuestro país. “Hasta el momento los ACV no tenían forma de resolverse quirúrgicamente y generalmente derivaban en una hemiplejia permanente con secuelas o la muerte del paciente” recordó Sciuto.
Hoy es una técnica que está a disposición de todos los usuarios del sistema, financiada por el Fondo Nacional de Recursos (FNR) y ayudó a salvar muchas vidas. El Dr. Sciuto explicó que es una técnica que se puede utilizar en una ventana corta de tiempo luego de que suceden los síntomas, por lo que siempre son intervenciones que se realizan de emergencia.
Por otro lado, el equipo de neurointervencionismo también es responsable de tratar los aneurismas cerebrales a través de la embolización: son pequeños sacos arteriales que se rompen y generan una hemorragia. Gracias al angiógrafo, esta patología se puede tratar de una forma mucho menos invasiva que la cirugía tradicional, que en algunos casos aún se continúa realizando.
El segundo equipo médico que trabaja en CIVASA es el encargado de realizar intervenciones en el sistema vascular periférico que incluye todo el resto del cuerpo salvo el sistema cardíaco (en ese caso los encargados del tratamiento son cardiólogos hemodinamistas). Al igual que el equipo de neuro, las intervenciones se dividen en los procesos de desobstrucción de los vasos obstruidos por enfermedades como la ateromatosis o por el contrario la obstrucción intencional de vasos rotos, ya sea por aneurismas, malformaciones, traumatismos, etc. Para este fin se utilizan múltiples dispositivos según el caso y los procedimientos se denominan embolización. La embolización también puede utilizarse para ocluir la vascularización de tumores en el hígado, próstata, útero, etc. En el caso del hígado, por ejemplo, se pueden depositar sustancias quimioterápicas en los vasos del tumor (quimioembolización).
Gracias a que el angiógrafo de CIVASA está ubicado en una sala híbrida, estos procedimientos se pueden combinar con otras técnicas quirúrgicas, ya que la sala tiene las condiciones similares a un block quirúrgico.
Más acceso a técnicas modernas
Si bien en muchos casos las intervenciones a través del angiógrafo que realiza CIVASA y otros centros similares a lo largo del país, se encuentran financiadas por el sistema de salud, en muchos otros el acceso a esta técnica (o el de los insumos que se utilizan) no está cubierto. La utilización de esta técnica en estos últimos depende de las posibilidades de costearlo que posean los pacientes, lo que determina que algunas veces, aunque estén indicados, no puedan realizarse o deba recurrirse a la vía judicial mediante los recursos de amparo contra el Fondo Nacional de Recursos.
Sciuto explicó que están a la espera de que próximamente el Fondo Nacional de Recursos incorpore la técnica para intervenir los aneurismas cerebrales, lo que implicaría una ventaja importante para los pacientes que sufren esta patología, que muchas veces son jóvenes, siendo la enfermedad generalmente grave sin tratamiento.