La empresa Grupo Larrarte, dedicada a inversiones ganaderas, reconoció este viernes que atraviesa “dificultades” de pago aunque afirmó su intención de seguir operando, en medio de cuatro denuncias por estafa realizadas por clientes que reclaman más de US$ 650 mil en dividendos prometidos y no pagados por inversiones en ganado que no aparecen registradas ante el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
Además, en las últimas horas se sumó una nueva denuncia por estafa, por un monto de US$ 300 mil de parte de nuevos clientes damnificados, según pudo saber El Observador. La empresa organizó para la tarde de este viernes reuniones por Zoom con los clientes que quieren retirar el dinero, y otra con los que quieren mantenerse.
Respecto a las primeras denuncias, la fiscal Sabrina Flores tomó el caso y ayer dispuso las primeras medidas como recopilar datos de los denunciantes, aunque luego pasará el caso Delitos Económicos debido al monto de la presunta estafa.
La denuncia
La empresa PGA, más conocida como Grupo Larrarte, se presenta en las redes sociales como "Líderes en Inversiones Ganaderas" y ofrece una ganancia fija anual, aunque desde hace meses sus responsables no pueden ser ubicados por inversores que dejaron de recibir la rentabilidad anual y tampoco pudieron cobrar lo que estipulaba el contrato al vencerse los plazos acordados.
Ante eso, el grupo de inversores averiguó ante el Ministerio de Ganadería (MGAP) por la ubicación del ganado que figuraba en los contratos. El MGAP les informó que nunca se compró ganado a nombre de los Dicose (registro donde aparece el ganado numerado) que la empresa le entregó a los inversores, lo que motivó que se presentara la denuncia penal primero por los delitos de apropiación indebida y abigeato y luego se amplió al delito de estafa.
Según se establecía en el contrato el ganado estaba ubicado en el paraje la Calera, quinta sección del departamento de Rivera. Sin embargo, constataron que el ganado que creían tener no existía.
El comunicado de la empresa
En un comunicado publicado al día siguiente que El Observador informara la situación, Grupo Larrarte reconoció que “desde marzo de este año la empresa comenzó a sufrir dificultades para afrontar los pagos de las rentas prometidas” a los clientes. “Dado estos retrasos, un gran número de clientes solicitó la devolución de sus inversiones en un período corto de tiempo” lo que generó “mayor dificultad” para cumplir con algunos de los inversores “en un período corto de tiempo”.
“Esto dio como resultado que la empresa pudiera concretar varios de estos retiros, pudiendo cumplir con otros con mayor dificultad y encontrándose en trámite de los demás hasta la fecha”, agrega Larrarte.
“Debido al gran número de llamados o reuniones presenciales que se están generando en estos meses es entendible que se demore en algún caso puntual la respuesta, pero siempre se atiende al cliente”, dijo la empresa que afirmó que la atención comercial se mantiene “con normalidad” en su oficina de Punta Carretas
Además Grupo Larrarte asegura que pondrá en marcha un “fideicomiso de administración ganadero” , que permitirá “la seguridad para los inversores y reglas claras de gestión empresarial”, aunque recién está en etapa de redacción de contratos
La empresa no hizo mención en su comunicado a la falta de información en el MGAP sobre el ganado supuestamente comprado.