La periodista Iliana Da Silva, que en febrero de este año dejó su lugar en la conducción de Telemundo dominical, el noticiero de Canal 12, regresó por unas horas a la pantalla para una entrevista con Desayunos Informales, en donde repasó su alejamiento del periodismo y su incorporación a la obra Monólogos de la vagina, que presenta en el Solís.
"(Estoy) contenta", respondió Da Silva en cuanto los conductores del programa —Coco Echagüe, Victoria Zangaro, Lucía Brocal y Diego Jokas— le dieron la bienvenida al piso. "Disfrutando esta nueva etapa, disfrutando de mis cincuenta. Estoy feliz de poder dormir sin tener que apagar 34 alarmas."
En la entrevista, la también exconductora de Las cosas en su sitio en Radio Sarandí, se refirió a los motivos familiares que, a la par de una serie de proyectos personales que emprendió por su cuenta, motivaron su alejamiento de los medios.
"Fue una decisión familiar, de pareja, ante la posibilidad que Conrado (Ramos, su pareja) tenía de presentarse a un cargo que podía representar en su carrera posibilidades de desarrollo y de crecimiento, y que implicaba una mudanza", explicó.
Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://twitter.com/desayunos12/status/1790774738542895239&partner=&hide_thread=false
Da Silva se refiere a la elección de Ramos como secretario general del Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD), que tiene su sede en Caracas, Venezuela.
"En principio pensamos que si se daba nos mudábamos todos, incluso los perros. Después lo fuimos procesando más y entendimos que lo mejor era, en esta primera etapa, tener dos sedes: Caracas y Montevideo. Son los primeros meses, ha sido todo muy vertiginoso. Es una linda oportunidad para nosotros. Ayer cumplimos ocho años de casados, llevamos diez años de pareja. Es una oportunidad para encontrarnos en otros momentos de nuestras vidas, apoyándolo a él en esto que es un crecimiento y un desafío", expresó.
El presente de Iliana Da Silva lejos de los medios
La periodista aseguró que actualmente tiene "muchos proyectos andando, otros en construcción", y que disfruta "de tener ese tiempo para hacer otras cosas".
"Puedo ocuparme de esa Iliana que quizás había abandonado un poco, de ocuparme de mi cuerpo, de hacer ejercicio, de estar con mis afectos, de estar más presente, porque todos sabemos que trabajar en los medios implica muchas renuncias. Es una etapa que estoy disfrutando, tengo la posibilidad ahora de subirme a las tablas y la oportunidad de hacer Monólogos de la vagina, que es toda una aventura y un desafío."
Justamente, sobre su aparición sobe el escenario, agregó: "Me daba un poco de chucho cuando se abría el telón y sentir las miradas y el murmullo. Pero nunca había experimentado lo que pasa cuando la gente se ríe al unísono por un chiste o un comentario. Eso fue mágico y me alimentó durante los minutos que dura mi monólogo."