Diego Battiste
Compromiso social y deportivo. La cultura de Villa Española se impregnó en su sangre, como se desprende de sus palabras. “Vine acá a disfrutar de algo diferente. Más que nada por algo que ya se ha hecho conocido que es el aporte que tiene el club con su entorno y el barrio. A lo largo de todos estos años el club se comprometió en varias luchas sociales y eso me motivó a aceptar el desafío”, asumió en la charla con Referí.
Albín dice que desde su lugar se involucra en las causas sociales y entiende que los futbolistas, por su visibilidad, pueden apoyar a lograr cosas.
En el fútbol, Emiliano marca como un punto de partida la lucha que llevaron adelante los futbolistas con el Movimiento Más Unidos Que Nunca.
Diego Battiste
“Ese movimiento fue un mojón y un clic dentro del fútbol para generar algunos cambios a nivel de clubes, de cosas que los jugadores necesitábamos para un trabajo digno. Yo acompañé toda aquella movida”, expresó el defensa.
Para Albín el camino pasa por pregonar con el ejemplo. “No solo desde las palabras, sino desde los hechos”.
De Wembley al Varela
El 29 de julio de 2012, Albín se paraba sobre el sector izquierdo de la cancha del estadio de Wembley para defender a la selección olímpica uruguaya.
Ocho años después el destino lo encuentra con un chaleco verde, en el área plagada de arena del Obdulio Varela, esperando el centro de un compañero en el entrenamiento de Villa Española.
“La carrera me permitió disfrutar de lo vivido. Eso creo que lo vas aprendiendo con el paso del tiempo. Tratar de disfrutar cada momento y no solo el hecho de conseguir algo porque en el fútbol la mayoría de las veces no se gana, entonces hay que aprender a disfrutar de ese camino que es lo más importante y lo que realmente te va dejando cosas”, señaló Emiliano.
El defensa agregó: “Ser parte de unos Juegos Olímpicos es algo único. En Uruguay pasaron muchos años para que se volviese a repetir. Es como el centro del deporte y la competencia es entendida de buena manera porque los días previos los competidores entrenan entre sí, cosa que en el fútbol no se da y es bastante atípico”. Albín indicó: “Y después el ir a cenar o almorzar en un lugar donde almuerzan 10 mil atletas, que para el futbolista es atípico pero espectacular”.
La foto con Kobe y Bolt
Albín dice no olvidar el desfile inaugural de los Juegos de Londres 2012. “Estados Unidos lo hacía adelante nuestro y los basquetbolistas iban al fondo lo que nos permitió tener contacto. Ellos estaban con la mejor onda. Eso es otra cosa que sucede ahí, que los deportistas de élite están en la misma situación que vos, disfrutando ese momento que para todos es especial”.
Emiliano contó en la charla con Referí que no dejó pasar la oportunidad de tomarse fotos con deportistas destacados.
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“Me saqué fotos con Kobe Bryant, con Usain Bolt, compartimos con la selección argentina que estaba ahí. Y aprovechás un almuerzo o cuando estás haciendo la fila para buscar la comida para tener alguna charla breve con deportistas de todo el mundo. Para el futbolista es especial porque habitualmente va en grupos, la mayoría son grupos cerrado. Y acá había deportistas que iban solos o con su entrenador, que muchas veces el entrenador no puede entrar a la Villa, entonces esos deportistas están realmente solos”.
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En enero, el reconocido basquetbolista Kobe Bryant perdió la vida en un accidente en un helicóptero. Emiliano no olvida el instante en el que le pidió para tomarse una foto. “Es increíble pero tengo una foto con Bryant. Su muerte fue impactante para todo el ambiente del deporte. La foto me va a quedar como un gran recuerdo”.
En aquellos Juegos de Londres 2012, Albín se brindó otro lujo: jugar con dos de los mejores delanteros del mundo como Luis Suárez y Edinson Cavani.
“El resultado no era el que esperábamos (Uruguay fue eliminado en la primera ronda). Creo que el plantel que teníamos era para estar mucho más arriba, pero no se dio. De todos modos puedo decir que pude compartir con dos jugadores que en ese momento ya eran muy reconocidos a nivel mundial y que van a quedar marcados a fuego en la historia del fútbol uruguayo como Cavani y Suárez”.
Jugar con Riquelme
Otro de los grandes lujos que se brindó Albín fue vivir y jugar en el mundo Boca donde fue compañero de uno de los últimos grandes ídolos de la institución como Riquelme. Además, fue dirigido por uno de los técnicos más ganadores como Carlos Bianchi.
“Fue una gran experiencia, estar en uno de los clubes que genera más en el mundo. Pasé desde Peñarol, entonces el cambio para mí no fue tan brusco, pero fue increíble haberlo vivido. La magnitud es otra. Basta con solo ver la población que tiene Argentina con respecto a Uruguay y obviamente ese producto que genera el argentino que lo maneja de muy buena manera. Y en cuanto a la prensa, a la hora de entrenar teníamos 10 cámaras grabando todo. Eso es parte de lo que genera el fútbol argentino que a nivel mundo es uno de los más importantes y tiene un producto que lo saben aprovechar, que lo venden de muy buena manera”.
De aquel plantel, que integró en la temporada 2012/2013, recuerda de Riquelme: “Me llevé bien como con todos los jugadores que estaban en ese plantel. Es uno de los jugadores más importantes de la historia de Boca y de los mejores con lo que me ha tocado jugar”.
Consultado sobre si Riquelme era tan complicado, por la fama que le hicieron en el fútbol a lo largo de su carrera, Albín respondió: “No. Cuando vos estás en cualquier trabajo tenés más relación con uno que con otro, eso es normal. En ese momento estaba el Tanque Silva en el grupo y era el jugador con el que yo estaba más allegado. Pero a la hora de jugar y en el relacionamiento de vestuario, era todo normal, sin problemas”.
Albín definió “como una marca importante” el hecho de haber sido dirigido por Carlos Bianchi.
“Es uno de los técnicos que ha ganado todo y está marcado a fuego en la historia de Boca. Es un entrenador del que me dio para sacar cosas. Hoy que soy más grande me voy dando cuenta de cosas que podés tomar a futuro y en Bianchi había un montón. ¿Cómo cuáles? Me quedo con su forma de manejarse, de encarar determinadas situaciones. Los partidos complicados los resolvía de muy buena manera”.
Albín hace una pausa y dice: “Está bueno mirar para atrás y haber podido vivir cosas tan importantes como jugar la final de la Libertadores con Peñarol o jugar en la selección, pero en realidad lo que hay que hacer es mirar para atrás para disfrutar y enfocarse en lo que puede venir”.
El lateral de 31 años llegó al Villa sin fecha de vencimiento. Sonríe y aclara: “La fecha del retiro se irá dando cuando se tenga que dar. No es algo que esté pensando. Hoy disfruto de esto, de poder jugar al fútbol de manera profesional. De estar acá y tratar de transmitir todo lo que he vivido en la carrera, ayudar al que se pueda, y aprender, que es lo mejor que tiene esto, seguir aprendiendo”.
La lucha social
En Villa Española encontró un lugar en el mundo del fútbol diferente a todo.
Diego Battiste
“Estoy acá por la lucha deportiva, y por la social. Es una buena combinación que el club la ha llevado muy bien adelante y es visible. Yo la voy a dar desde el lugar donde se pueda dar, porque no olvidemos que estamos en un club de fútbol que apuesta a ganar. Pero voy a estar acompañando las otras causas en la que se pueda ayudar”.
Dice que no teme que le pongan una chapa política por involucrarse en las causas sociales de Villa Española.
Diego Battiste
“No es hacer política, es estar comprometido socialmente, apoyar lo que es un barrio muy grande que tiene la necesidad y ve en el club la salida para sentirse representado y apoyado. Acá se disfruta cuando viene gente. El club no es solo fútbol, tiene una sede social muy importante con un montón de actividades que convocan mucha gente. Entonces hay una responsabilidad grande dentro de lo que es el barrio y la ciudad. Es una apuesta grande que está haciendo el club y nosotros, los jugadores, desde nuestro lugar, tenemos que acompañar y apoyar”.
Albín, que sigue estudiando agronomía y tiene un emprendimiento con uno de sus mejores amigos, fue a entrenar en un viejo Toyota.
“No es mi auto pero eso es algo a lo que le resto importancia. Tener un buen auto no es algo que me cambie”, asumió.
Diego Battiste
Entonces, ante la pregunta de si entendía que daba pasos atrás por ir a pintar las tribunas del Obdulio Varela, respondió entre risas: "No (risas). Soy parte del club como lo es cualquier jugador y todas esas actividades se disfrutan porque son para ayudar a la institución”.
Al margen del rol social y de la movida cultural que inició el club con Santiago "Bigote" López a la cabeza, hay algo que diferencia al Villa de todos los equipos de fútbol del país. En la victoria los jugadores llegan al vestuario y cantan el himno. Albín dejó en claro su compromiso con el club revelando que ya lo está aprendiendo.
Diego Battiste
“Es sentido de pertenencia. Hablando con jugadores que pasaron por acá me dijeron que están abiertos a que los vuelvan a llamar. Acá, estos escalones de la tribuna donde estamos sentados, fueron pintados por hinchas, jugadores, y hasta los técnicos, entonces ese tipo de cosas hacen que el jugador se meta de lleno en lo que es el club y sienta que este es lugar. Hoy es el mío”.
Jugadores y contratistas
Albín admite que los futbolistas han avanzado en la toma de decisiones. Que se involucran en el tema de sus contratos y que hay jugadores a nivel mundial en todas las áreas.
Durante mucho tiempo los que tomaron decisiones por los jugadores fueron los contratistas. Albín dice haber vivido las dos situaciones. Se manejó solo y fue manejado por un representante.
“No es fácil estar ni solo ni estar con un contratista. Vas aprendiendo cosas nuevas y hoy, mucho más maduro, capaz que es más fácil decidir porque tenés más experiencia y conocimiento”. Consultado sobre si es un tema que habla con los jóvenes, respondió: “Es un asunto un poco delicado porque las realidades de todos son distintas. Hoy el contexto del fútbol es complicado para manejarse solo. Pero sí entiendo que los jugadores deben estar atentos a lo que está sucediendo. Por suerte se ha ido avanzando en el control de los contratos, y lo veo como cosa positiva el hecho de querer saber qué pasa con tu trabajo, como sucede con los trabajadores de cualquier rubro”.
La pelea desde adentro
Albín entiende que en el tema de la reivindicación que llevan adelante los futbolistas por los derechos de imagen –situación que los encuentra en el mismo barco con árbitros, entrenadores y preparadores físicos- fue vital la postura que asumieron los jugadores de la selección uruguaya y el respaldo de la gente.
Diego Battiste
“Esto es un conjunto, nosotros vemos a los jugadores de la selección como parte de todo lo que es el conjunto de los futbolistas uruguayos y ese apoyo fue fundamental como también lo fue el apoyo popular de la gente que creo que fue un pilar importante en esta lucha. Que la gente se pudiera involucrar y conociera lo que estaba sucediendo y eso hizo que muchas reivindicaciones tuvieran su fruto”, expresó.
Con relación al tema de los derechos de imagen, Albín agregó: “Es un camino largo, que obviamente hay diferentes posturas tanto de los jugadores como los clubes y las empresas de televisión. Pero creo que se ha ido avanzando. En varias partes del mundo eso está hace un tiempo encauzado y reglamentado. Pero lleva un proceso que no es sencillo y se viene dando. Hoy también están los jugadores del interior que también lo están buscando. Es un proceso que lleva tiempo y mucha gente que esté involucrada. Se va por buen camino”.