Selección-Tenfield, un viejo duelo en un nuevo escenario
¿El marco regulatorio aprobado en la AUF representa un triunfo de los jugadores? ¿Perdieron los clubes que apoyaron a Tenfield?
¿El marco regulatorio aprobado en la AUF representa un triunfo de los jugadores? ¿Perdieron los clubes que apoyaron a Tenfield?
El fútbol uruguayo navegó en los últimos dos años en una pulseada declarada entre los futbolistas de la selección, liderados por Diego Lugano, como cara visible, y Diego Godín, en su rol de capitán del combinado, y la empresa Tenfield, con Francisco Casal y Daniel Gutiérrez. Una disputa que se hizo pública en ese momento, pero que los jugadores venían madurando desde tiempo antes cuando empezaron a conocer los acuerdos que la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) tenía con la empresa de televisión.
Aquel año 2016, el de la revolución de los futbolistas de la selección, que en noviembre quedó marcado por la decisión de los jugadores de exponer públicamente a las autoridades de la Mutual ante negociaciones que había realizado a las espaldas de sus asociados con Tenfield, y la asamblea que votó acordar con Nike como grifa de la selección (luego Puma hizo uso de una cláusula de igualación) por un monto cinco veces superior pero con un absurdo 10-9 en la votación de la asamblea, delinearon el campo de enfrentamiento.
Leoanardo Carreño
Desde entonces, en los últimos 24 meses, el choque selección-Tenfield, tuvo a diferentes protagonistas de uno y otro lado en la arena política. Algunos connotados -como el expresidente de la AUF, Wilmar Valdez- fueron quedando por el camino, y surgieron nuevos actores. Sin embargo, con la creación del grupo de 10 clubes (G-10), el foco de disputa en la AUF trascendió la lucha intestina y se encumbró en una disputa más profunda entre los clubes profesionales que no querían perder poder y la FIFA y Conmebol, con el presidente Alejandro Domínguez, enfrentado con Casal por cuestiones más importantes que las del fútbol local: los derechos de televisión de la Conmebol.
El marco regulatorio que fue votado el pasado viernes por unanimidad abrió un nuevo escenario en la AUF.
Los futbolistas lograron un espacio en el congreso (el 5,6% de los votos), un lugar en el que no tenían representación, voz ni voto. En ese aspecto, para los jugadores es un triunfo político.
El detalle, que no es menor, es que todavía no está determinado quiénes son los 11 futbolistas que integrarán el nuevo órgano soberano de la AUF.
Leoanardo Carreño
¿Serán representantes de la Mutual? Un grupo de dirigentes de clubes no quiere que los 11 votos de los futbolistas estén en poder de la Mutual. Pretenden que sea una fiel representación del fútbol profesional y del amateur. En este caso: Primera, Segunda Profesional, Segunda Amateur y OFI. Este año Tenfield, transmitió los partidos de Segunda Amateur y del interior, en lo que se interpreta como la necesidad de llenar la pantalla con espectáculos de fútbol y establecer un coqueteo con los futuros protagonistas de la nueva AUF.
FIFA brindará el marco de quiénes y cómo se completarán los nuevos lugares que se habilitaron en el congreso. El que decidirá es justamente el nuevo congreso a quién corresponderá el cupo de futbolistas, árbitros, entrenadores, OFI (que pasó de uno a nueve votos), la C (de uno a seis). Es por esa razón que ahora empieza lo más difícil en la Asociación, reglamentar la forma en que funcionará el congreso, explicaron a Referí.
Los futbolistas ya obtuvieron una victoria al lograr un espacio en un lugar de decisión, como es el congreso.
Los clubes profesionales, que tenían el 90% de los votos en la asamblea de clubes de la AUF, definitivamente perdieron poder.
Cedieron el dominio casi absoluto por un nuevo mapa político en el que apenas supera el 60% del congreso.
Además, en donde sí quedó reflejada la pérdida de poder de los clubes que estaban alineados con Tenfield fue en cuatro episodios que marcaron los últimos dos años.
1) La renovación del contrato con Puma, que se acordó en 2016, significó la primera derrota política. Los futbolistas presentaron la oferta de Nike al expresidente Valdez y forzaron a la asamblea a votar por mayoría simple la propuesta de la empresa que quintuplicaba la de Puma. Luego, la empresa que tenía la grifa de la selección tuvo opción de igualar y mantuvo la camiseta de Uruguay.
2) A fines de 2016, una movida de clubes buscó la salida de Valdez. Con José Luis Rodríguez, presidente de Nacional, en el grupo que promovía la desestabilización del presidente de la AUF, y Eduardo Ache, haciendo de contrapeso sosteniendo el apoyo de los tricolores a Valdez, se abortó el primer intento para la salida del presidente. Otra derrota de los dirigentes alineados con Tenfield.
3) El nuevo estatuto representa un triunfo para los jugadores, porque le quitaron poder a los dirigentes y tendrán que convivir con los futbolistas en los órganos de decisión de la AUF. Ahora los jugadores podrán proponer iniciativas para el fútbol uruguayo desde su lugar en el congreso.
4) Dentro de ese nuevo estatuto, quedaron establecidas la forma de negociar los contratos que suscriba la AUF, que deben hacerlos por licitación y no se pueden extender más allá de cuatro años, que es el período de gestión del Ejecutivo, que integran siete miembros. Esto echa por tierra el intento de Tenfield (como propuso en junio pasado a los clubes) de extender la cesión de los derechos hasta 2032. Con el nuevo estatuto, no será posible.
El nuevo estatuto de la AUF pasó a la órbita del Ministerio de Educación y Cultura y la Secretaría Nacional del Deporte, que deben dar el visto bueno tras la aprobación de FIFA y Conmebol. Luego la asamblea completará el trámite cuando vote el texto final. A partir de ese momento se comenzarán a delinear los reglamentos y tras los reglamentos llegará el momento de que la AUF regularice sus vínculos contractuales con la Mutual, los entrenadores y los árbitros.
Entonces, el primer interrogante que se les plantea es si empieza la temporada 2019 (prevista para el último domingo de enero con la Supercopa y primer fin de semana de febrero con el Apertura, según informó a Referí Jorge Casales), porque antes del comienzo del año futbolístico tendrán que quedar establecidos los estatutos.
Esta situación puede transformarse en una bomba de tiempo porque la mecha de los derechos de imagen de los futbolistas, un tema que enfrenta a la Mutual y Tenfield, es corta y se enciende con una chispa.