4 de octubre de 2026 5:00 hs

Los calores del verano de 2023 expusieron las debilidades del sistema de abastecimiento de agua potable que tiene la zona metropolitana, no solo porque se transformaron en una cruda sequía que obligó a OSE a dar agua salada en las canillas, sino también porque llevaron a que la planta de Aguas Corrientes tuviera que trabajar al máximo de sus capacidades al volcar en una jornada 700 mil metros cúbicos para Montevideo y Canelones.

Esa jornada, en que la planta llegó a su tope, materializó una necesidad que venían planteando los técnicos desde hacía años: la construcción de una nueva potabilizadora que hasta ahora sigue generando debate político por su ubicación.

Como se sabe, la administración de Luis Lacalle Pou había resuelto avanzar en la construcción pero había elegido hacerlo en la zona de Arazatí, en San José, tomando agua del Río de la Plata.

Más noticias

La solución estaba en la carpeta de OSE desde hacía muchísimo tiempo, tenía la ventaja de diversificar la fuente desde la que se tomaba el agua y el gobierno se decantó por apoyarla tras la presentación de una iniciativa por parte de un consorcio privado.

La decisión generó fuertes reparos técnicos, ambientales y sociales, razones a las que se plegó el Frente Amplio para posicionarse en contra y anunciar que si llegaba al gobierno haría lo posible por modificarla pese a que el contrato estaba firmado.

Con este antecedente, el ejecutivo de Yamandú Orsi renegoció el convenio –firmado en la transición– y acordó trasladar la construcción a Aguas Corrientes, a poca distancia de la planta que ya funciona, donde esta semana se colocó la piedra fundamental por lo que el proyecto comenzará a ser una realidad.

La intención de las autoridades es que la nueva planta ayude a “robustecer” el sistema actual, al cual se le sumará la represa de Casupá –otra obra que genera polémica–, que permitirá aumentar en 130 millones de metros cúbicos las reservas.

“Aprendimos de la peor manera. Todos recordamos el 2023”, dijo el presidente durante el evento y señaló que la sequía dejó una “lección que no podemos olvidar”. “El agua no se improvisa, no se trata solo de tener más agua sino mejor agua”, expresó.

La construcción tiene un costo de US$ 215 millones, que serán asumidos por el consorcio. OSE realizará un pago por disponibilidad una vez que esté pronta que ascenderá a unos US$ 40 millones anuales –por 17 años y medio– lo que sumará un total de US$ 700 millones en total.

La nueva potabilizadora tendrá una capacidad de producción de 200 mil metros cúbicos por día. La idea es que sea capaz de satisfacer hasta un 25% de la demanda máxima proyectada hacia 2045, que es de 835 mil metros cúbicos diarios.

En el predio de la planta actualmente hay una pista de carrera de motos que es usada por los vecinos de la zona, la cual será removida. Estará en una zona no inundable mientras que la toma sí lo estará. Aguas Corrientes ha sufrido recientemente (2016, 2019 y 2024) eventos de inundación por desbordes del río Santa Lucía. En la última, el agua llegó a la planta incluso.

A su vez, el proyecto contempla el tratamiento y la deshidratación de los lodos generados durante el proceso de potabilización del agua, un viejo problema de Aguas Corrientes. La disposición final de los lodos se realizará en un monorrelleno específico.

El presidente de OSE, Pablo Ferreri, destacó que el gobierno hizo lo que había dicho previamente y consideró “una pieza fundamental" la séptima línea de bombeo, que conectará Aguas Corrientes con la ruta 8 a la altura de Pando, mediante “más de 50 kilómetros de una gran tubería”.

Ferreri señaló que esto permitirá reforzar el abastecimiento de agua potable en varias localidades, entre ellas, La Paz, Las Piedras, Mendoza, Progreso, Toledo, Suárez, Pando y Barros Blancos, y aliviará la quinta línea, con lo cual “todo el suministro de agua potable hacia Ciudad de la Costa se va a ver beneficiado y reforzado”, ya que “opera sobresaturada en verano, con problemas de presión”.

La obra llevará unos 30 meses y una vez que esté funcionando dará unos 30 puestos de trabajo. En el pico de la obra se alcanzarán los 400 trabajadores.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos