El vicepresidente de la Administración de Salud del Estado (ASSE), Daniel Olesker, reconoció que el prestador estatal no dio "en la tecla" al anunciar una reestructura salarial de la cúpula gerencial que, en algunos casos, implicaba aumentos de entre $60 mil y $100 mil nominales.
La medida fue duramente criticada por la oposición –encabezada por los nacionalistas Amín Niffouri y José Luis Satdjian–, pero también por los sindicatos y algunos legisladores del oficialismo, como el diputado frenteamplista Luis Gallo.
"Está claro que fue una medida desproporcionada, no la evaluamos bien", reconoció Olesker en una entrevista con Informativo Sarandí.
El exministro del Frente Amplio admitió que los sindicatos médicos y no médicos "entendieron que no estaba bien", por lo que las autoridades de ASSE, encabezado por Álvaro Danza, resolvieron cambios.
Ya la semana pasada, una vez que la noticia desató la polémica, las autoridades del prestador estatal –que atiende a unos 1,5 millones de usuarios– habían anunciado que pondrían en suspenso algunos puntos de la reestructura en la gerencia.
Entre otras cosas, Danza había anunciado que dejaría "en suspenso" los aumentos salariales.
Consultado sobre los montos de $100 mil y $60 mil que se habían fijado de aumento, Olesker dijo no saber por qué se establecieron esas cantidades, pero argumentó que la intención era "profesionalizar la gestión" y "tratar de que el cuerpo gerencial se parezca lo más posible al sector privado, para captar recursos gerenciales".
"En esa lógica hicimos un aumento porque $176 mil nominales para una persona que es adjunta a una gerencia nos parecía muy bajo", estimó.
Por eso, este jueves el Directorio de ASSE resolvió que se igualen en salario todos los cargos de adjuntos a la dirección de ASSE y los de adjuntos a las gerencias.
De esta manera, el aumento pasará a ser de $23 mil nominales, algo "razonable" en palabras de Olesker.
"Los ajustes de los adjuntos a la gerencias que se igualan a los adjuntos al directorio son de $176 mil a $202 mil. O sea, $26 mil para ser exactos", explicó.
Consultado sobre el efecto que tuvo la denuncia de los dirigentes de la oposición, Olesker le restó importancia, ya que consideró que, aunque no hubiesen existido reclamos políticos, los sindicatos hubiesen advertido la situación.
"Creo que se hubiera revertido igual porque ya teníamos previstas dos reuniones con la Federación de Funcionarios de Salud Pública y el Sindicato Médico del Uruguay por el tema presupuestal. Ellos sumaron este tema y seguramente nos hubieran hecho ver", consideró.