Atentado a Mónica Ferrero: el expolicía que lideró el plan está vinculado a Marset y todavía hay un delincuente prófugo, según investigadores
Al policía retirado le extendieron la prisión preventiva por 60 días más. Fuentes del caso señalaron que tiene vínculo con el narco uruguayo y están seguros de que fue quien ordenó el ataque
14 de enero 2026 - 5:00hs
Foto: Inés Guimaraens
Cuando ocurrió el atentado a la casa de la fiscal de Corte Mónica Ferrero, en la madrugada del 28 de setiembre, lo primero que le dijo la fiscal con décadas de investigaciones de narcotráfico a sus espaldas a los policías, fue que tenían que actuar con rapidez para detener a los delincuentes.
Horas después, el mismo domingo, fue detenida una pareja en el Volkswagen Bora que se usó para preparar el atentado y uno de ellos resultó ser el primer imputado de los siete que van hasta el momento. La mujer quedó libre ya que no hubo pruebas que la implicaran.
Todavía se mantiene prófugo un hombre que está identificado y los investigadores saben que ha viajado a Argentina en varias oportunidades, dijeron a El Observador fuentes del caso.
Además, ya no tienen dudas de que el autor intelectual del atentado fue Sebastián Marset. De los ocho identificados, los dos que lideraron el ataque fueron un expolicía, de 55 años, que conoce a Marset y tiene trato con él, y su hijo, que fue quien viajó a Bolivia y trajo la granada que fue lanzada en el patio de Ferrero.
Como ya informó El Observador, el hijo es Daniel Garaza, de 28 años. Ambos fueron imputados el 8 de octubre; el hijo por asociación para delinquir, atentado agravado y estrago con prisión preventiva hasta el 7 de abril, mientras que al padre se le imputó tráfico interno de armas y municiones y receptación agravada. El arma que se disparó en el patio de la fiscal era de las que utiliza la policía.
A comienzo de enero se realizó una audiencia en la que se extendió la prisión preventiva por 60 días más, puesto que inicialmente había sido fijada hasta el 7 de enero, confirmó su defensor Martín Frustaci.
Garaza hijo venía siendo buscado por agredir a otro hombre en un caso vinculado a drogas y fue detenido por la Jefatura de Policía de Montevideo en la semana posterior al episodio de violencia contra Ferrero. Ahí saltó su posible vinculación con el atentado.
Los allanamientos realizados en su casa permitieron encontrar pruebas que le sirvieron a la fiscalía de Estupefacientes para relacionarlo con los hechos y pedirle a la jueza de Crimen Organizado su imputación. La investigación liderada por la Dirección de Inteligencia encontró también documentos falsificados.
También se logró confirmar que quienes ejecutaron el atentado en la casa de Ferrero fueron tres delincuentes que se trasladaron en la camioneta Great Wall, que luego apareció quemada junto con el tablón por el que subieron a las azoteas para llegar hasta la casa de la fiscal Ferrero. A ellos se sumaron otros dos, que se trasladaron en el Volkswagen Bora y que los asistieron y le hicieron de punteros en el trayecto.
Atentado Mónica Ferrero
Foto: Telenoche/Canal 4
Ese vehículo había sido visto en el barrio Jacinto Vera, al igual que la camioneta que aparecía en las cámaras de seguridad de la zona al menos 20 días antes haciendo inteligencia en el barrio.
En el marco de la investigación se supo que habían recibido la orden de destruir toda la evidencia y no dejas rastros ni pruebas.
"Estuve a 15 centímetros de que me mataran"
Los delincuentes accedieron al patio de la casa de Ferrero, dispararon contra las paredes y detonaron la granada. “Estuve a 15 centímetros de que me mataran. Es así. ¡Según el informe, por 15 centímetros una esquirla de esa granada me podría haber quitado la vida!”, dijo Ferrero durante una comparecencia en el Parlamento luego del atentado. En su comparecencia, la fiscal de Corte pidió blindar las instituciones y advirtió que los fiscales estaban con temor.
Luego del primer detenido el mismo día del crimen, cayeron otros dos que fueron imputados el 3 de octubre como coautor de un delito de atentado agravado y estrago, mientras que el otro recibió el delito de atentado agravado pero como cómplice.
El 1 de noviembre -después del expolicía y el hijo- fue imputado el sexto, un hombre de 27 años que había sido detenido días antes en un operativo de control de rutina de la Guardia Republicana, cuando se trasladaba por Malvín en un auto denunciado como robado. La Policía inició una persecución en la que el infractor intentó deshacerse de celulares que luego fueron recapturados por las autoridades.
Por último, el 14 de noviembre la justicia imputó al último de los detenidos, de 48 años y uno de los autores materiales del ataque. Fue imputado por los delitos de asociación para delinquir en concurrencia fuera de la reiteración, atentado agravado en concurso formal con un delito de estrago. Estará en prisión preventiva hasta el 13 de mayo.