El Frente Amplio hizo historia en Lavalleja con la elección de Daniel Ximénez como intendente el pasado 11 de mayo, rompiendo la hegemonía del Partido Nacional que había dominado el departamento desde 1989, con solo cinco triunfos del Partido Colorado en ese período. La ajustada victoria por 116 votos llevó a un conteo voto a voto con custodia de urnas y alta tensión hasta el final.
Sobre qué fue más difícil, si operar como cirujano o esperar el resultado electoral, Ximénez afirmó: “Yo estuve re tranquilo después que terminó la campaña, estaba convencido de que habíamos hecho una muy linda campaña, que habíamos dado todo para tener la posibilidad de ganar el primer gobierno frenteamplista, y estaba con mi conciencia tranquila de que, independientemente de lo que pasara, ganar o perder, no estaba nervioso. Incluso pude dormir la siesta un ratito.”
El intendente electo destacó la ansiedad que vivió la gente durante el día de la elección y el conteo: “La gente transmitía ansiedad en la plaza porque fueron muchas horas, el día de la elección y el día de conteo. Fue algo mágico, muy lindo”.
Sobre si ganó el Frente Amplio o perdió el Partido Nacional, Ximénez dijo: “Yo creo que es algo de las dos cosas. El escenario que tuvimos, que nunca habíamos tenido en Lavalleja, es obra del Partido Nacional, de su lío interno. El Partido Colorado, que visualizó la misma posibilidad que teníamos por los votos de octubre y no hizo una coalición, también tiene mucho que ver con este resultado. Nosotros hicimos una buena campaña con un lindo diseño, tratando de marcar agenda, llevando propuestas, mostrando una forma diferente de gobernar y de gestionar, que es una de las cosas que apareció en las encuestas: la gente te pide trabajo y cambiar la forma de gestionar y administrar los dineros públicos”.
Respecto a las internas del Partido Nacional y su influencia en la derrota, señaló: “Yo creo que sí, que es así. El escenario siempre fue con dos candidatos potentes dentro del Partido Nacional que generaban una puja tan importante que dejaban afuera a los otros partidos. Eso fue así. La diferencia de votos fue muy grande. Ese es el pilar fundamental, y después está la identificación de la ciudadanía con la necesidad de cambio y conmigo, porque me conocen de treinta años de trabajo”.
“Tuve el apoyo de trece grupos: 11 del Frente Amplio y dos grupos que se formaron blancos y eso fue a cambio de nada. No fuimos a buscar ningún grupo, sumamos respetuosos de no robar, de no ir a buscar dirigentes. Para mí eso no está bueno”, agregó.
En tal sentido, sostuvo que “aportaron todos los grupos que participaron. También el otro candidato, Javier Umpierrez, votó menos de lo esperado, pero eso también fue parte del triunfo. Son muchas las condicionantes que se dieron”.
Por otra parte, el intendente dijo que tuvo "una conexión muy especial con la gente que no había vivido en otras campañas, el acompañamiento fue notable. Salía con una comitiva de 40 personas al interior, porque Lavalleja es un departamento desintegrado. La gente disfrutó conocer la realidad de cada zona”.
Sobre el hecho de que el Frente Amplio ganó la intendencia sin ganar municipios, opinó que "fue una elección muy rara. Los gobiernos anteriores estaban centrados en Minas, y eso es una falla. A pesar de que los alcaldes eran del mismo partido, no se apoyaban porque no eran de la misma lista. Eso arriesga el desarrollo del departamento.”
Asimismo, se refirió a la modernización de la gestión pública y aseguró que "seguimos gestionando con herramientas del siglo pasado. Hay que hacer un rediseño institucional, involucrar a los funcionarios, cambiar la forma de hacer política y administrar recursos. Hay funcionarios que quieren aportar y no pueden, porque vienen personas sin conocimiento y toman decisiones en áreas que no conocen. Eso genera desestímulo”.
Finalmente, sobre su actividad profesional como cirujano y el desafío de compatibilizarla con el cargo, decidió "acotar algunas actividades, sobre todo en policlínica, para coordinar y planificar".
"Tengo mucho trabajo en cirugía y lo voy a dejar sí o sí, ese es el costo más grande. Otro costo es el tiempo que le saco a mi familia. Pero me gusta operar, y comparto la sala con mi hija, que también es cirujana, y es una experiencia muy linda”, añadió.