Los modelos climáticos aumentaron la señal de que El Niño 2026-2027 podría alcanzar una intensidad excepcional, con proyecciones que superan los registros históricos del fenómeno en el océano Pacífico ecuatorial, según un análisis divulgado este miércoles por Metsul.
De acuerdo con el reporte, elaborado a partir de las ejecuciones de setiembre de distintos modelos dinámicos, el 100% de los miembros analizados proyecta para 2026 valores superiores al récord histórico cuando se utiliza como referencia el Índice Oceánico Niño (ONI).
Si se toma otro indicador, el Índice Oceánico Niño Relativo (RONI), que busca reducir el efecto del calentamiento de largo plazo de los océanos, la proporción de simulaciones que supera el récord alcanza el 98%.
Las proyecciones dibujan así un escenario de calentamiento excepcional del Pacífico ecuatorial, aunque se trata todavía de estimaciones de modelos sobre la evolución futura del fenómeno.
Qué proyectan los modelos para El Niño 2026-2027
Según Metsul, tomando como referencia el ONI, utilizado tradicionalmente por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) para monitorear El Niño y La Niña, los 14 modelos analizados proyectan que el fenómeno alcanzará la categoría de muy fuerte durante su pico en 2026.
La mediana ponderada de las simulaciones alcanza una anomalía de +4,1 °C, mientras que el 80% de los miembros se concentra entre +3,4 °C y +4,6 °C.
El dato sobresale al compararlo con el récord utilizado en el análisis, de +2,75 °C: las medianas de los 14 modelos se ubican por encima de ese valor y, según Metsul, el 100% de los miembros de las simulaciones también lo supera.
Algunos modelos proyectan incluso medianas de +4,6 °C, con el máximo de intensidad previsto para diciembre.
Qué pasa cuando se descuenta el calentamiento de los océanos
Las proyecciones también fueron analizadas a través del RONI, un índice que busca reducir el efecto que tiene la tendencia de calentamiento global de los océanos sobre la medición de El Niño.
En este caso, la mediana ponderada baja de +4,1 °C a +3,5 °C, con el 80% de las simulaciones situado entre +2,9 °C y +4,2 °C.
Aun así, los valores proyectados continúan por encima del récord de +2,50 °C utilizado como referencia para el RONI.
Según el análisis, el 98% de los miembros de los modelos supera ese récord, mientras que las medianas de los 14 modelos mantienen al episodio dentro de la categoría de muy fuerte.
La diferencia entre ambos indicadores resulta relevante para interpretar la magnitud proyectada. Mientras el ONI arroja una mediana de +4,1 °C, el RONI la sitúa en +3,5 °C, debido a que este último intenta descontar parte del calentamiento de largo plazo que ya experimentaron los océanos.
Cuándo alcanzaría su máxima intensidad
Los distintos modelos también muestran una importante coincidencia respecto al momento en que El Niño alcanzaría su pico.
En las proyecciones del ONI, varios de los modelos que anticipan las mayores anomalías señalan diciembre como el momento de máxima intensidad, mientras que otros apuntan a noviembre.
Las simulaciones realizadas con el RONI también concentran los máximos entre noviembre y diciembre, aunque algunos modelos adelantan el pico a octubre.
Cuál es la diferencia entre ONI y RONI
El Índice Oceánico Niño (ONI) es el indicador tradicional utilizado por la NOAA para monitorear los episodios de El Niño y La Niña. El índice toma como referencia las anomalías de la temperatura superficial del mar en la región conocida como Niño 3.4, en el Pacífico ecuatorial.
El Índice Oceánico Niño Relativo (RONI), en cambio, utiliza una referencia ajustada al calentamiento observado de los océanos. El objetivo es determinar qué tan excepcionalmente caliente o fría está esa región del Pacífico en relación con el contexto térmico actual.
Por ese motivo, el ONI puede presentar valores más elevados, mientras que el RONI busca aislar parte de la tendencia de calentamiento oceánico de largo plazo.
El Niño de 2026 ya muestra valores inusualmente altos
Metsul señaló además que el episodio de El Niño 2026-2027 ya se encuentra entre los más intensos de la era moderna si se toman como referencia los datos semanales calculados mediante el método ONI.
Un análisis realizado por el servicio meteorológico brasileño a partir de datos de la NOAA indica que la mayor anomalía semanal registrada entre los episodios de Super El Niño correspondió hasta ahora al evento de 2015-2016, cuando llegó a +3,0 °C en la semana del 18 de noviembre de 2015.
Le sigue el episodio de 1982-1983, que alcanzó una anomalía semanal de +2,6 °C en la semana del 29 de diciembre de 1982.
Sin embargo, el episodio actual se diferencia por la rapidez con la que alcanzó valores muy elevados.
Según los datos citados por Metsul, en 2026 la primera anomalía semanal de +2 °C se registró en la semana del 8 de julio.
En comparación, durante El Niño de 1982-1983 ese nivel recién se alcanzó en la semana del 24 de noviembre. En el episodio de 1997-1998 ocurrió el 3 de setiembre, mientras que en el Super El Niño de 2015-2016 se llegó por primera vez a ese nivel en la semana del 16 de setiembre.
De mantenerse la evolución anticipada por los modelos, El Niño 2026-2027 podría convertirse en un episodio excepcional por su intensidad, con los mayores valores concentrados hacia los últimos meses del año.