La asistencia financiera surge de la propia ley 19.009. Con eso estamos planteando que la asistencia financiera es independiente de los seis años, está incluida dentro de lo que son nuestros propios ingresos. Nuestros ingresos se componen de lo que es la tasa de financiamiento postal, la asistencia financiera y los ingresos propios. De hecho, si uno mira las gráficas a precio corriente, en el comparado 2024-2025, nosotros tuvimos una disminución del 2% de asistencia financiera y un aumento de nuestros ingresos propios del 2%. Y, sobre todo, de cómo nos cambia la matriz propia del negocio. Nuestra mayor preocupación también es cómo nos sostenemos. Dentro de nuestro plan estratégico también está equiparar la asistencia financiera. Ahora, sabemos que es un proceso bastante largo. En el mundo todos reciben la asistencia, son muy pocos países los que están por fuera de la asistencia financiera. Lo importante es cómo los correos empezaron a acompasar los nuevos procesos del negocio. En su momento, la mayor parte de los correos habían quedado en lo que era la distribución solo de correspondencia, pero empezaron a cambiar el negocio y nos estamos introduciendo en lo que es la logística, que es otro tipo de negocio. Entonces, la carta iba disminuyendo y uno tiene que ir acompasando, y eso es el desfasaje que ha habido durante todo este período.
¿La paquetería está sustituyendo a la correspondencia?
Hoy la correspondencia sigue siendo fuente de ingresos para todos, para todo el mercado. No solo para El Correo. La gente sigue teniendo estados de cuenta de todos los bancos. Después, las multas de tránsito, del Ministerio de Trabajo. Sigue funcionando la carta que tiene que llevar el remitente avisando que usted debe. Sigue siendo un negocio que se mantiene y se va a mantener en el tiempo. Pero la mayor parte es punto a punto. No es como la logística, que vos podés llevar paquetería a granel a diferentes puntos.
¿Pero cuál es el servicio que le conviene a El Correo?
La paquetería, porque aunque te lleve más tiempo, podés llevar grandes paquetes, varios.
Me es más rentable un paquete, obviamente.
Eso implica una reconversión del negocio, ¿cómo?
Nosotros queremos ser el aparato logístico del Estado. Nos hemos dedicado a reunirnos con todos los organismos del Estado, ofreciéndoles nuestros servicios, pero que no se reduzca solamente a la distribución. Queremos ofrecer la logística integral: te voy a cobrar por distribuírtelo, pero que yo te arme el pedido entero. Me viene la mercadería, yo la recibo del proveedor, te armo el pedido, te lo llevo. Es lo que hacen los couriers. Ya lo estábamos haciendo en clientes específicos. Ahora nuestro negocio es asociar al cliente a nuestro proceso. Esto forma parte del plan estratégico, fue lo primero que empezamos a hacer en esta administración. Ya se estaba haciendo con ANEP y parte de ASSE. Ahora estamos sumando ASSE de verdad. Partimos de una premisa: El Correo, asociándose con los públicos, está haciendo una reducción de costo al Estado. Estamos hablando de economía de escala: yo tengo una camioneta en la que voy a poner mis cosas, mis diferentes clientes, y además te voy a estar incluyendo en mi camioneta, en mi camión, tu mercadería. Entonces el Estado no estaría pagando doble: en uno metemos todo. Hoy, el Estado paga doble o paga por cada uno de los servicios.
¿En instituciones públicas qué alcance tienen hoy? ¿Cuánto mercado estatal podrían conquistar?
Hoy trabajamos con todo el Estado, pero hay licitaciones específicas que aún no han concluido. No hay ninguna dependencia del Estado que no trabaje con nosotros. Pero la idea es que vos te asocies conmigo. El desafío es generar dinero a través de eso para volver una rentabilidad económica interesante para las dos partes dentro del marco de un ahorro para el Estado. Hay empresas que hoy, en su decisión de competencia, miran el servicio del correo, miran los servicios privados y optan por los servicios privados. En muchos casos es un tema de costos. O sea, termina siendo más barato para la empresa ir al proveedor privado. Y ese es el desafío que nuestra unidad de comercialización está ofreciendo: trabajar con las diferentes empresas para llegar a un precio justo, poder bajar los costos. Pero también hagámoslo dentro del cumplimiento de todas las leyes sociales y demás. Ese también es el problema. Y ahí juega mucho parte de lo que son también los organismos reguladores del Estado.
¿Cómo están en tiempos de entrega?
Ingresó la mercadería y en un día nosotros la entregamos. En 24 horas nosotros tenemos entrega del 97%.
¿Cómo el aumento de las compras internacionales ha impactado en el servicio de El Correo? ¿Pierde pie ante la competencia?
Estamos haciendo mucho trabajo a nivel internacional, porque la mayor parte de los marketplaces son internacionales: Temu, Amazon y demás. El mercado está para todos, porque al ser un servicio punto a punto no es tan fácil que un único distribuidor lo resista. Lo que queremos es dinamizar y mejorar. Tenemos un acuerdo con Temu, que en un mes, más o menos, estará operativo. Estamos ahora trabajando con otras. Mi capacidad instalada llega hasta 6 mil paquetes por día, pero al mercado ingresan 10 mil. Y con Shein estamos en vías de, pero venimos muy bien. Pero ahí vamos a trabajar también con el Correo de España, que tiene mejor incidencia dentro del mercado.
¿Y eso se va a concretar este año?
Sí, porque nos está abriendo un negocio, no solo con Shein, sino también con Mango. Con Tiendamia estamos negociando. Amazon está complicadísimo en todos los países. Quieren poco más que yo ponga en El Correo el costo de Amazon. Quieren tercerizarme a mí cuando en realidad yo me quiero asociar. En toda América está trancadísimo.
Vos hablás de 10.000 paquetes diarios en Uruguay y que El Correo puede absorber 6 mil. ¿Cuál es la expectativa de crecimiento?
Los puntos a puntos son matadores. No rinden. Creo que el trabajo nuestro va más por el trabajo de ser parte del operador logístico del Estado y de la sociedad. Nosotros llegamos diariamente a 100.000 puntos. Es un número importante. No solo para distribuir, sino que también podemos tener otro rol dentro del Estado y podemos ser un agente de transformación. Solamente utilizarlo para ir a distribuir, cuando en realidad vos tenés tiempo y gente para poder hacerlo, y eso es lo que nosotros estamos también transformando. También ser un operador social, digamos, porque forma parte de lo que el Estado necesita que tengamos. ¿Vos querés repartir una información a todo el Estado? Nosotros lo podemos hacer en un día. Durante la sequía nosotros tuvimos un rol importante. Nosotros hicimos la distribución logística de toda el agua a todas las personas que estaban dentro de los usuarios del Fondo Nacional de Recursos. Y ese rol también es lo que nosotros queremos reafirmar. Por eso no solo lo vemos desde el punto de vista de rentabilidad económica.
¿Cuántos carteros tienen hoy?
Unos 800. Capaz que el nombre de cartero empieza a quedar obsoleto. Es nuestro rol avanzar para que sean operarios de corte logístico.
¿Cómo se implementa en la práctica?
Primero, negociaciones con parte de los sindicatos. Ya empezamos.
¿Y qué receptividad tiene?
Todos entendemos que el negocio tiene que ir transformándose porque es nuestra fuente de trabajo. Sobre todo, no es tan fácil culturalmente, porque uno está acostumbrado a hacer una tarea que es de una forma, que es entregar correspondencia. Ya se ha certificado y ahora necesitan las herramientas para poder hacerlo. Se tienen que formar.
En esta reconfiguración del trabajo se redujeron puestos no reponiendo vacantes. ¿Cuáles son las expectativas con respecto a la plantilla para adelante?
Hay un avance de ir reponiendo de a poco porque está dentro de las negociaciones colectivas y el Consejo Superior de Salario también lo estuvo negociando. Pero también nosotros debemos concluir el estudio del costo, del análisis de costo, de ver nosotros cuál es el costo de una oficina, cuántas horas hombre también, capital físico. Queremos tener realmente al detalle cuál es el costo específico de cada producto.
Decías que falta fiscalización de los servicios de distribución. ¿Por qué?
Somos nosotros los que siempre estamos con la lupa. Y bueno, seamos todos justos, la competencia tiene que ser perfecta. Hay un cánon que tienen que pagar las empresas, mejorémoslo. Hoy se está aportando lo mismo que en 2024. Esas son las cosas en las que hay que avanzar dentro del Estado: mejorar los mecanismos de fiscalización para todos.
Planteás que el Estado tiene que controlar más también al resto de los servicios para, de alguna manera, transparentar los costos del servicio. ¿Han tenido conversaciones con la URSEC?
Vos con 4 inspectores en todo el Uruguay no controlás el mercado. Es mucho más fácil controlar Antel que tener 4 o 5 empresas que controlar toda la cantidad de couriers que hay en Uruguay. O toda la cantidad de reglas para hacer un servicio postal, los requisitos de entrada. Cualquiera puede tener un servicio postal: mañana vos querés, vas, llenás un formulario y tenés una licencia para repartir paquetes. En primer lugar tendría que haber un registro único y tenés que tener fiscalizadores. Tiene que recaer sobre la Ursec. Porque es una competencia desleal al fin y al cabo. Y siempre el palo se lo lleva el Estado.
Planteás una reconversión del correo con varias cuestiones en la vuelta. ¿Cómo llegás a 2030?
Nuestro objetivo más importante es cómo fortalecemos lo que planteamos desde siempre: que ser el brazo logístico del Estado es nuestro desafío. Pero lo más importante para nosotros es el rol social del correo, porque yo creo que hay mucho más para aportar de El Correo que lo que hoy hacemos. No alcanza con que nosotros estemos distribuyendo hace años y llevando para allá y para acá lo que es la pesquisa neonatal, no alcanza con que estemos repartiendo todo lo que son los libros del Estado, los medicamentos del Estado. Yo creo que, realmente, El Correo tiene que ser utilizado por parte del Estado desde una visión de economía de escala para reducir costos del Estado. Sé que muchos organismos que tienen voluntad de hacerlo tienen licitaciones de por medio. Nosotros seguimos negociando en ese camino.