Las 1.448 familias que invirtieron en República Ganadera miran los avances que ha tenido el caso de Conexión Ganadera y se preguntan por qué el suyo aún no tiene avances a tres meses de las primeras denuncias por delitos de estafa, apropiación indebida y falsificación de documento.
Mientras, hay ganado que sigue muriendo por falta de cuidados sanitarios en el norte, donde existe riesgo de que los animales que se enfermen por garrapata. Así fue que un grupo de inversores tomó conocimiento de que en un campo en Salto había 50 animales muertos, ya que recibieron fotos que fueron tomadas el sábado 15. Otros estaban vivos pero afectados por esa enfermedad, sueltos en los montes linderos al campo en el que debían estar.
El Observador constató esa información en conversación con algunos trabajadores del norte del país que confirmaron que la empresa dejó de pagar en muchos campos la sanidad necesaria para mantener a los animales sanos.
República Gandera
Fotos tomadas el sábado 15 en un campo en Salto que tiene ganado de República Ganadera
Además, hay dudas sobre la cantidad de ganado que existe a nombre de la empresa. Los inversores manejan el dato de que República Ganadera vendió más de 30.000 cabezas de ganado entre agosto y noviembre del año pasado. Ese cálculo lo realizaron del porcentaje promedio de diferencia entre las declaraciones juradas del mes de julio y lo que les informó el SNIG del Ministerio de Ganadería en diciembre.
Tampoco se sabe a ciencia cierta cuántos campos tiene actualmente la empresa. Según ha informado a los inversores –en el marco de las negociaciones que mantuvieron en enero por un posible acuerdo privado de reorganización (APR)– tendría 23 mil hectáreas en 17 campos, la mayoría de ellos en Artigas, algunos en Salto, Paysandú, Lavalleja, Río Negro y Tacuarembó.
De un relevamiento que han hechos los inversores con los propios trabajadores de los campos surge que muchos han sido entregados y sólo tienen la certeza de que siguen manteniendo los campos de Artigas.
Uno de los trabajadores con los que habló El Observador dijo que en el campo donde tienen el feedlot que son novillos para engorde donde hay 2.000 cabezas, se está trabajando con cerca de 800 en ese régimen mientras que los restantes están sueltos en el campo. En ese caso, desde octubre no se le paga el sueldo a los cuatro peones ni al dueño del campo, que no está cobrando de parte de la empresa lo que le debe y le está pagando de su bolsillo a los peones.
Los inversores por su parte, contaron que luego de que insistieron en conocer el estado de situación del ganado, la empresa accedió a darles información. Les anunció que les daría la caravana, edad, raza, tipo, ubicación, y los obligó a presentar una nota por abogado. "El que no tenía abogado no pudo saber nada pero no cambió nada porque sólo nos dijo la cantidad de cabezas por persona. En muchos casos ese número es cero", explicó uno de ellos.
Contienda entre fiscales
A nivel penal el caso no ha tenido ningún avance ni se ha tomado ninguna medida cautelar por parte del fiscal Enrique Rodríguez contra los titulares de la empresa denunciados, Nicolás Jasidakis y Mauricio Mussio, como si pasó con Pablo Carrasco, su esposa Ana Iewdiukow y la vuida de Basso, Daniela Cabral, a quien se les prohibió salir del país.
Según dijeron a El Observador fuentes de Fiscalía General, Rodríguez planteó una contienda.
El fiscal asignado inicialmente había sido el de Delitos Económicos, Alejandro Machado, quién también tiene el caso Larrarte sin que haya novedades por el momento, pero pidió abstenerse y el caso fue derivado al fiscal de Lavado Enrique Rodríguez, por ser quien subroga a Económicos de Primer Turno.
Las fuentes informaron que Rodríguez recurrió la resolución en la cual se aceptó la abstención de Machado y se la adjudicó el caso a él. Agregaron que el recurso está siendo analizado por Jurídica pero no tiene efecto suspensivo por lo tanto mientras se resuelve, el fiscal Rodríguez debería continuar entendiendo y tomar medidas.
Por otra parte, sigue sin ser decretado el concurso que estaba al salir desde la semana pasada. Si bien la jueza Maria Constanza Farfalla está de licencia esta semana, el juez Leonardo Méndez puede tomar la resolución en base a lo que le informen los contadores del ITF.
Concretamente le pidió que se pronuncie sobre el activo y pasivo aportado, y que informe si subsisten observaciones.
Según dijeron fuentes del caso, ese informe fue entregado este martes por lo que se espera un pronunciamento en estas horas así como la definición si el concurso que se decreta es voluntario o necesario, ya que hay dos expedientes que se vienen tramitando de manera paralela.
En este caso la Justicia designó como interventora a la abogada Zamira Ayul quien se espera sea designada como síndico una vez que se decrete el concurso. En caso de que sea voluntario, Ayul seguirá coadministrando la empresa junto con los titulares mientras que si es necesario, los directores serán desplazados.
Según dijeron a El Observador fuentes del concurso, Ayul está a la espera de que se decrete la medida para realizar un relevamiento de los campos y conocer de primera mano la situación en la que está el ganado. Mientras tanto, si bien legalmente la empresa no puede realizar movimientos sin su consentimiento, tampoco tiene demasiado margen de maniobra,
Vínculos entre República Ganadera y Conexión Ganadera
Los inversores también quieren que se investigue si existió algún vínculo entre República Ganadera y Conexión Ganadera, debido a algunos indicios que han recabado de conversaciones que tuvieron algunos de ellos que también eran inversores de las dos empresas, cuando fueron a las oficinas de la calle Pereira de la Luz y hablaron con su director Pablo Carrasco.
Una de las inversoras que pidió no ser identificada dijo a El Observador que luego de que una amiga le contó que en diciembre había podido retirar su inversión completa fue a Conexión Ganadera decidida a reclamar lo suyo. En su caso tenía entre las dos empresas US$ 125.000 que eran los ahorros de toda su vida laboral y con lo que planificaba comprarse un apartamento.
Cuando vio a Carrasco lo interceptó y le dijo que necesitaba su dinero porque "también había quedado adentro de República Ganadera con todos sus ahorros". Según su relato, él le dijo que no iba a "malvender una vaca en ese momento" y le aseguró que no entrarían en concurso. Además le informó que Mussio, uno de los socios de República, había trabajado con ellos un año y medio y que lo despidieron por una falta grave.
También hay otros inversores que perdieron sus ahorros en ambas empresas y contaron que desde Conexión Ganadera les recomendaban invertir en República Ganadera. Uno de ellos contó que cuando la empresa estaba a tope, Carrasco o Gustavo Basso, su socio, recomendaban ir a República, porque además aceptaba inversiones desde los US$ 10.000.
Si a eso se suma que cuando República Ganadera anunció que entraría en concurso, Basso prometió una especie de salvataje que quedó trunco por su muerte, muchos se preguntan cuál era el vínculo entre ambas. Fuentes del concurso judicial de República afirmaron que no hay, por el momento, indicios de algún vínculo.