La campaña electoral entra en la recta final y los resultados de las encuestas comienzan a cobrar –cada vez más– protagonismo. Son fotos de la realidad que reflejan el estado de la opinión pública de algunos días hacia atrás y que impactan –en diferente medida– en el estado de ánimo de candidatos, dirigentes y militantes, pero también en las estrategias de cierre.
A la espera de nuevos datos, ese mayor protagonismo de las consultoras se observó esta semana luego que Cifra y Equipos dieran a conocer sus últimas mediciones.
Ambas mostraron al Frente Amplio estable y con distancia en el primer lugar, ubicaron al Partido Nacional segundo pero cayendo levemente y al Partido Colorado tercero y creciendo.
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Sumados a una encuesta contratada a Radar, en el comando de Andrés Ojeda celebraron los resultados y se ilusionan –por la tendencia– con que las “líneas se crucen”. Esto supone que superen a Delgado y den el batacazo al meterse en el balotaje. “La única pregunta que importa es qué candidato le gana al Frente Amplio y a Yamandú Orsi en noviembre”, dijo Ojeda el miércoles en la presentación de la lista 600.
Un concepto similar manejó Pedro Bordaberry en Tacuarembó el jueves, cuando dijo que debían mantenerse unidos porque tenían chances de disputar la segunda vuelta.
“Con pinzas” en los blancos
El guarismo, particularmente el 21% de Equipos, sorprendió en el Partido Nacional y fue tomado “con pinzas”. En el comando de Álvaro Delgado visualizan que la intención de voto es mayor y creen que la encuesta "subestima" los apoyos que tendrán el último domingo de octubre.
Los dirigentes listan una serie de motivos detrás de esas afirmaciones.
En primer lugar, destacan la aprobación –del entorno del 50%– que tiene Luis Lacalle Pou y subrayan que habrá una “transferencia” en votos hacia Delgado porque la población sabe que el mandatario es blanco, que la campaña del candidato enfatiza en la “reelección” del gobierno y que el presidente encabeza la enorme mayoría de las listas nacionalistas.
En segundo lugar, mencionan la hegemonía que tienen en el interior donde están al mando de 15 intendencias. Dicen que las competencias por las bancas a diputados están elevando la temperatura interna y que por “razones de organización” (acarreo de votantes, entrega de listas en la calle y distribución en los circuitos) es “muy difícil” que la votación sea tan baja.
Como tercera razón, detallan que no hay “clima de cambio” en las calles y confían en que habrá una “mayoría silenciosa” que les dará el voto. "En el 2019, a 23 días de la elección había una efervescencia en la calle, balconeras, estaban identificadas las casas, había ambiente de cambio. El cambio se milita. La gente común y corriente, más alejada de la política, no militante, no sintonizó con frecuencia electoral", afirmó Delgado este viernes en Desayunos Informales.
Aunque no tenga que ver con esta elección, los nacionalistas aluden a una cuestión histórica para desconfiar de ese 21%. Recuerdan que el año que votaron “peor” fue en 1999 cuando llenos de heridas internas por la embestida baguala alcanzaron el 22%. “Es imposible que votemos menos que ese año en este contexto”, dijo este viernes un nacionalista en la sede de Bulevar Artigas y Chaná.
Tal como viene haciendo, Delgado aprovechó el día para dar a conocer nuevas propuestas, esta vez destinadas a los jóvenes. Se comprometió a crear 30 mil puestos de trabajo para esta población, dar mayores subsidios de alquiler y crear un centro de atención en salud mental en cada departamento.
El candidato no cambiará su estrategia y seguirá recorriendo el país. Este lunes, además de estar en Buenos Aires, prevé hacer el primer acto de cierre de campaña en Minas (Lavalleja).
Consultado ante la baja en las encuestas, Delgado enfatizó en que lo más importante es que la coalición mantenga la mayoría parlamentaria para retener el gobierno y destacó que los indecisos son “más cercanos” a la coalición que a la oposición. A su entender, la distancia entre ambos bloques no será de "los guarismos de la vez pasada" sino "mucho más estrecha".
“Al borde” del reglamento
Si bien hasta ahora han evitado confrontar con Ojeda, y Delgado bajó el mensaje de que su enfrentamiento es con el Frente Amplio y no con alguno de los socios de la coalición, las últimas movidas del colorado causaron malestar entre los nacionalistas.
El enojo obedece principalmente a un spot grabado por Gabriela Fossati en la que presentó el grupo “blancos con Ojeda”. Mirando a cámara, la exfiscal –que apoyó a Laura Raffo en las internas– dice que es “100% blanca” pero que se fue al Partido Colorado porque no le gustó “la forma en que se organizó la fórmula” nacionalista. El aviso cierra con una bandera del Partido Nacional que en lugar de Aparicio Saravia tiene a Ojeda.
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El tema irritó a los nacionalistas y algunos dirigentes pidieron a las autoridades partidarias que evalúen en el Directorio si no es necesario “poner un freno” porque Ojeda está jugando “al borde del reglamento”.
Los blancos también tomaron nota de otro spot, difundido en televisión y redes sociales, en el que el colorado les compite directamente señalando que “contra todo pronóstico” está “a un paso” de ganar “la interna de la coalición y pasar al balotaje”. “Sigue creciendo en las encuestas y es el único que puede ganarle al Frente Amplio”, dice ese aviso que muestra gráficas en las que Delgado baja y él sube.