La inseguridad es desde hace casi 15 años la principal preocupación de los uruguayos y, por lo tanto, uno de los principales temas de la campaña electoral. El actual gobierno se jacta de haber frenado el aumento de la mayoría de los delitos –en base a la evolución de las denuncias– mientras que desde la oposición achacan que se puso el foco en el microtráfico y no en las grandes organizaciones internacionales.
En este marco de campaña electoral, el exdirector nacional de la Policía durante el último gobierno del Frente Amplio, Mario Layera, –que integra el equipo de asesores del candidato del Frente Amplio en seguridad, Yamandú Orsi– participó por primera vez en una actividad en un comité de base y en una extensa charla enumeró las medidas que cree necesarias para combatir el narcotráfico y aseguró que las administraciones anteriores fueron exitosas en el combate a las organizaciones internacionales.
Layera estuvo el lunes por la tarde en el comité Eduardo Mondello de Piriápolis y basó su exposición en la ecuación recursos humanos, recursos económicos y voluntad política e hizo hincapié en el rol de la violencia más allá del narco.
“Este no es un tema de guerra. Sería una guerra con nosotros mismos. Tenemos que escapar a simbologías que nos quieran reducir el problema”, dijo y aseguró que la violencia es un “tema cultural” al que se le sumó el narcotráfico.
El éxito del FA
“Tuvimos éxito contra las organizaciones extranjeras que quisieron asentarse en Uruguay para traficar, usarlo de tránsito a los mercados más importantes”, dijo Layera durante su intervención pero señaló que detuvieron, procesaron y condenaron a narcos internacionales pero no tenían dónde recluirlos.
“No teníamos cárceles dónde alojarlos para que estuvieran separados de nuestros locales”, aseguró y alguien del público mencionó el caso Marset –por las conexiones internacionales que hizo en la cárcel– ante lo que Layera reconoció que es un “ejemplo” de eso. “En términos de comercio es un ejemplo exitoso”, señaló.
Durante los gobiernos del Frente Amplio fueron capturados narcotraficantes internacionales como Rocco Morabito, integrante de la 'Ndrangheta italiana –que luego se escapó de Cárcel Central y fue recapturado en Brasil– y el mexicano Gerardo González Valencia líder del cartel Los Cuinis, extraditado a Estados Unidos durante este gobierno donde fue condenado a cadena perpetua. Los encuentros que se dieron entre estos dos narcotraficantes mientras estaban presos son motivo de una investigación judicial en la que Layera, entre otras autoridades policiales de entonces, tuvo que declarar como indagado.
Las cinco medidas
Layera recordó que en 1988 Naciones Unidas definió los cinco puntos principales para combatir el narcotráfico que el exjerarca bajó al caso uruguayo. Las cinco medidas son: control de la demanda, control de la oferta, combatir el lavado de activos, seguir el uso de los precursores químicos que se utilizan para procesar droga –principalmente la cocaína– y el intercambio de información con otros países.
Sobre el primer punto, Layera aseguró que es el “eslabón” que no ha sido atendido. “No hemos ido por la investigación para entender ese aspecto y que puede ser una de las grandes salidas para reducir el daño, haciendo que menos personas consuman”, señaló.
Para eso dijo que es necesaria infraestructura y una política para rehabilitar a los adictos pero también señaló como un caso de éxito, aunque distinto, la lucha contra el tabaco.
“¿Cómo se hace (el control de la demanda)? Tenemos algunos ejemplos, son chiquitos. Hace un tiempo hubo un programa en Uruguay que comenzó a tratar el problema desde el punto de vista de salud de tabaco y hoy no veo acá a nadie fumando. Podemos intentar ese camino con el tema de las drogas y de paso con la mayor droga legal que tenemos que es el alcohol y que está detrás de muchos conflictos familiares y domésticos. Simplemente como es legal… no está dentro de la guerra”, aseguró.
Respecto al control de la oferta, el exdirector de la Policía señaló que dentro del territorio uruguayo lo que se puede atacar son los intermediarios porque la producción se da en otros lados.
“¿Dónde voy a prestar atención? ¿Voy a empezar por los pequeños distribuidores? No. Tengo que ir al intermediario que ingresa. ¿Entonces qué es lo que tengo que controlar? Las fronteras. La área, la fluvial, marítima y la seca”, dijo y señaló que entran en juego los recursos con los que se cuenta. “No voy a poder tener el 100% del control de lo que ingresa, entonces tengo que ir al distribuidor mayor”, apuntó y dijo que ese no vive en los barrios vulnerables y es el que está buscando negocios con el exterior para tratar de llevar la cocaína a Europa.
Fue entonces que insistió con el “exitoso combate” contra las organizaciones internacionales. “Nosotros trabajamos y destruimos todas las organizaciones extranjeras que pretendieron instalarse en Uruguay. Lo cual nos trajo muchísimos problemas pero uno que salvamos es que las organizaciones extranjeras más conectadas a las redes mundiales tienen la capacidad del poder de infiltrar nuestras instituciones hasta un gobierno completo”, agregó.
En el combate al lavado de activos, la tercera medida mencionada por Layera, aseguró que en este gobierno se retrocedió. “En el discurso y en el relato que se ha hecho en estos años se ha establecido un lucha frontal contra el narcotráfico, comenzando con las bocas mientras que solo el control de las transferencias de dinero que se debían declarar lo elevaron de US$ 10 mil a US$ 100 mil”, dijo en referencia a las flexibilizaciones realizadas a la inclusión financiera que elevó el tope de las transacciones que se pueden hacer en efectivo.
La cuarta medida mencionada por el exjerarca policial es realizar un seguimiento de los precursores químicos que se usan para procesar las sustancia como cocaína y que permite hacer derivados. Aseguró que ya se han detectado laboratorios en Uruguay y que por eso hay que seguir esa pista.
Por último, mencionó el intercambio de información con otros países porque las mafias, “donde ven un hueco” se meten. “Esto tiene una mirada integral y debemos actuar cada uno, no solo la policía, en esa integralidad que son aceptadas a nivel mundial”, aseguró en referencia a las medidas aprobadas por la ONU.
La nueva amenaza
Layera aseguró que ha dedicado su vida a detectar amenazas e intentar trabajar para evitar que se concreten. Y en ese marco dijo que hay "otra amenaza en el horizonte" que es la "manipulación" de los sentimientos para llevarlas al "simple camino de que esto se arregla con represión".